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Para cerrar su gobierno, Miguel Ángel Mancera lleva una agenda importante de mejoras, que renuevan la cara de puntos estratégicos en la CDMX.

No se hablará aquí de las alarmantes condiciones de saturación en el transporte público, más es cosa de fijarse y hay por todos lados, gente trabajando en renovaciones al patrimonio urbano.

Hay una historia de la ciudad antes y después de la construcción del Sistema de Transporte Colectivo Metro. Cuando se excavó la línea azul, su trazo por lo que fuera Tenochtitlan detonó una serie de descubrimientos sin precedentes.

El paso con la línea rosa está cortado por las ruinas de lo que se reconoce como un templo al Dios Ehecatl y - en su momento - se rescataron infinidad de vestigios, que permanecieron siglos bajo nuestros pies.

En un esfuerzo formidable, ante las crisis económicas insuperables, el INAH, el INBA y la Secretaría de la Cultura han tenido recursos para darle la vuelta a muchos elementos de nuestra identidad milenaria, en deterioro u olvido.

Es el caso de la estación Pino Suárez, donde se obra a marcha forzada para dejar todo impecable y ponerse al día con espacios que siempre pueden brincar un poco más cerca de la modernidad.

Vale la pena caminar por ahí temprano, pues de común acuerdo, en la mayoría de las cortinas metálicas de los comercios, se ha materializado una estrategia cultural, que consiste en ceder estos planos que ahora lucen variados retratos de señoritas.

Hace un par de meses se liberó la muy ansiada obra que da entrada al Templo Mayor. El propio Matos Moctezuma, quien 40 años antes comenzara con el proyecto integral del sitio arqueológico, se lució con quienes concurrieron en el evento guiando a través del laberinto de las tres culturas.

Museo de Sitio

Al nivel del metro ahora se ofrece otra experiencia muy distinta al recorrido de las ruinas; esto sin incluir el Museo de Sitio [VIDEO] que también conmemoró tres décadas, cumpliendo con proteger y difundir lo que queda de aquella época del esplendor Azteca.

Gracias a esta mejora, se transita con mucho más fluidez a la dimensión precolombina; abajo hay taquillas, un sistema de paquetería, baños y pequeñas salas donde se proyecta un audiovisual y se muestran piezas inéditas de ofrendas recién estudiadas.

Los turistas vamos a codo engolosinados con el repertorio cultural, que comienza arriba con unas fotos monumentales o Retrato Público, la nueva ubicación de las maquetas y el pasaje interpiramidal intervenido por la exposición: Arqueólogos Trabajando sobre 40 años de la historia de la arqueología del Templo Mayor.

Para concordar con la nueva entrada, Retrato Público ilustra distintos momentos de los barrios haciendo énfasis en fotografías, que dan cohesión así mismo a los tonos de la historia popular, contada con gente común haciendo cosas extraordinarias.

El Jefe de Gobierno a puño y letra hace una crónica de una experiencia, que es conducente con el plan más grande por rehabilitar cada espacio; al respecto dijo estar en proceso para que se iluminen las piedras del templo y ello ofrezca un ambiente más propicio para los viajantes.

Quién supera todas las etapas previas, el colofón del Museo de Sitio no es para tomarse a poco, ya que es un edificio de cuatro pisos donde nivel por nivel, las autoridades no han dejado de proyectar modos más actuales de compartir sus colecciones.

En estas fechas tienen una pequeña ofrenda que sintetiza la experiencia de 4 décadas destacando las piezas más importantes que sobrevivieron al exterminio. Al final la salida puede ser por Lic. Verdad o bien regresando a lo que antes era la entrada.

Sentado a un ladito, cerca de la tienda; disfrutando el contexto, uno hace cuenta de la funcionalidad estética del edificio de Pedro Ramírez Váquez. Ahí se encuentran situados los monolitos de Coyolxauhqui y Tlaltecuhtli.

Siguiendo el propósito de los tributos, el acenso nos narra la historia de fuego, representada por Huichilopoxtli, celebrando el ritual, el tributo y el comercio. La bajada nos confronta con Tlaloc; la flora, la fauna y la agricultura.

Infaltable la visita al corazón del único mundo que aporta a la fuerza de su magnetismo turístico con este tipo de progresos.