En épocas muy remotas para nosotros, el continente africano se caracterizó por haber sido el lugar donde se hallaron los primeros restos humanos de la historia, suponiendo este acontecimiento la progresiva diferenciación del hombre y el mono. Así pues, el proceso de hominización comenzó hace unos cinco millones de años, gracias a la aparición del Australopithecus (el primer homínido que caminó de forma erecta), encontrado en el África sur-oriental.

Los testimonios de esta especie se remontan a lo largo de la gran falla tectónica que está desde el mar Rojo hasta los lagos ecuatoriales. Sin embargo, en Laetoli (Tanzania), se encontraron pasos en un estrato de cenizas volcánicas petrificadas, resultando ser de tres individuos (dos adultos y un niño) que tenían ya la posición erecta; por el contrario, en Hadar (Etiopía), descubrieron el esqueleto incompleto de una mujer (sólo se encontró el 40% de su esqueleto, es decir, 52 de los Huesos de esta fémina).

Este esqueleto fue considerado como el homínido más longevo encontrado y el ejemplar más completo de Australopithecus afarensis conocido, dado que se remonta de 3,2 a 3,5 millones de años de antigüedad, recibiendo el nombre de Lucy por ser el título de una canción de los Beatles , Lucy in the Sky with Diamonds, que los investigadores escuchaban en la noche del hallazgo (el 24 de noviembre de 1974), cuyo descubridor fue el estadounidense Donald Johanson.

En cuanto al aspecto físico de Lucy, cabe destacar los siguientes rasgos: alrededor de 1,10 metros de altura, de aproximadamente 27 kg de peso, de unos 20 años de edad, con hijos (a pesar de que no sabemos cuántos tuvo), de cráneo minúsculo parecido al de un chimpancé, con particularidades especiales (la articulación de la rodilla, la forma de la pelvis y de la columna vertebral) que la capacitaban para desplazarse sobre los miembros inferiores.

Un año más tarde se descubrieron, en el mismo lugar, huesos pertenecientes a un mínimo de seis humanos, y dos de ellos eran niños de unos cinco años aproximadamente. Sin duda, el esqueleto de Lucy fue considerado como el esqueleto más completo hallado hasta nuestros días, demostrándonos la forma bípeda de nuestros primeros ancestros y su forma de vida. En la actualidad, los huesos permanecen guardados en una caja fuerte en Abis Abeba, capital de Etiopía, bajo la más atenta mirada de sus vigilantes.

A partir de este momento comprendemos la diferencia significativa entre el humano y el mono gracias a este descubrimiento.