La palabra hebrea rikudim se puede traducir al castellano como danzas del pueblo, o en otras palabras, danzas populares. El rikudim es el cúmulo de estilos y bailes folclóricos propios de Israel, y contrario a lo que se cree, su origen no se remonta a los tiempos bíblicos del pueblo de Israel, si no más bien este folclore fue gestado y dado a luz durante la primera mitad del siglo XX.

La danza hebrea, por el contrario, es aquel baile practicado tanto por los antiguos hebreos como por las posteriores tribus hebreas que conformaron el antiguo Reino de Israel. Aquel tipo de danza, se especula, era, en su mayor parte, religiosa.

En los textos bíblicos podemos encontrar referencias de que la danza era asociada con la alegría y la fe, la liturgia y la exaltación, pero también con la vida social del pueblo. La danza y la música fueron parte fundamental de la cultura hebrea.

La cultura judía

Sin embargo, en la actualidad no hay certeza de cómo era aquel tipo de danza debido a que el Reino de Israel, dividido en dos, fue conquistado y destruido, por una parte, por el Imperio Asirio (732 a.C.), y por otra, por el Imperio Babilónico (586 a. C.). De las doce tribus que conformaban en reino, diez fueron asimiladas y posteriormente extinguidas, y con ellas su folclore. La dos tribus restantes, Judá y Benjamín, hicieron una labor extraordinaria para evitar la asimilación y poder regresar a ocupar la tierra de Israel; tierra de donde Babilonia los había sacado y se los había llevado cautivos.

En esta titánica labor de supervivencia por parte de Judá y Benjamín fue como surgió la religión judía propiamente dicha, y con ella un nuevo folclore con raíces y estructura fundamentadas en la Torá, pero normadas por la tradición rabínica. En el año 70 d.C., Israel sufre un nueva crisis política a manos del Imperio Romano, donde el pueblo es expulsado nuevamente de su tierra para enfrentar así el exilio más grande que Israel ha tenido en su historia.

Como consecuencia de las revoluciones, genocidios, crisis políticas y exilios a los que las tribus hebreas fueron sujetas, la cultura hebrea fue transformándose con el pasar de los siglos hasta distar de aquel folclore primitivo, y evolucionar y constituirse en lo que, desde el primer siglo d.C. hasta la actualidad, es la cultura judía. La cultura hebrea murió para dar a luz a la cultura judía.

Así, la danza hebrea pereció con los antiguos hebreos, y lo que en la actualidad, ciertos sectores, especialmente religiosos, llaman danza hebrea, no es sino una mera especulación o intento de reconstrucción de la música y la danza de antaño.

O bien, se suele confundir el rikudim con la danza hebrea.

El rikudim, por su parte, es la recolección, adaptación y unificación de la música y danza que el pueblo judío cultivó a lo largo de su exilio. Tales manifestaciones culturales judaicas fueron, hasta cierto punto, influenciadas por las culturas de diferentes países donde el pueblo judío se encontraba exiliado. El rikudim nació con el sueño sionista, fue la respuesta cultural a la necesidad de recuperar identidad y de regresar a ocupar la tierra que dos mil años atrás se le había arrebatado al pueblo judío.

La máxima precursora del rikudim fue Gurit Kadman

Algunos la apuntan como la creadora de este nuevo folclore. Ella fue hija de una familia judía asimilada en Alemania. Inspirada por el sueño sionista, por la búsqueda y afirmación de la identidad judía, se asentó en la tierra de Israel - Palestina, que en aquél entonces, 1920, era controlada por el Mandato Británico. Contribuyó a la migración de judíos de varias partes del mundo a Israel, y comenzó a exprimir de los grupos inmigrantes elementos culturales para forjar una sola identidad. Grupos étnicos y remanentes constituyentes de la cultura judía, tales como yemeníes, sefardíes, azquenazis y mizrahíes fueron exhortados a no abandonar la cultura que habían adquirido durante el exilio, sino por el contrario, a preservarla y a unificarla para crear así el nuevo folclore israelí. Kadman creó y coordinó importantes festivales de música y danza que hasta la fecha tienen presencia.

El rikudim posee variedad de sabores; al escuchar su música y ver su danza podemos apreciar evocaciones, vestigios y fusiones de otras culturas, tales como la griega, rumana, rusa, alemana, española, árabe, latinoamericana, entre otras.

El rikudim suele dividirse generalmente en seis estilos

1.- Horah: de origen rumano y balcánico.

2.- Debkah: de origen palestino y libanés.

3.- Jasídico: de origen bieloruso y ucraniano.

4.- Mizrahí - Yemení: de origen árabe.

5.- Sefardí: de origen español, portugués y marroquí.

6.- Americano: de origen mexicano y argentino, principalmente.

Aunque el rikudim no es religioso, puede contener referencias o evocaciones a tiempos bíblicos debido al origen hebreo del pueblo judío. El rikudim es, ante todo, expresión cultural y, como folclore que es, está sujeto a transformaciones constantemente. En la actualidad podemos apreciar, aunque no necesariamente, ritmos contemporáneos en una pieza de rikudim; como rock, pop, cumbia y salsa, e incluso reggae, hip hop y reguetón, pero conservando siempre su esencia israelí.

Una pieza tradicional de rikudim es coreografiada, distribuida y bailada por igual en todo el mundo donde hay judíos o sectores no judíos amantes de la cultura israelí. No hay restricciones, puede ser bailada tanto por adultos y niños, hombres y mujeres, judíos y no judíos por igual. Se baila principalmente en eventos y festividades seculares, tales como bodas, fiestas locales, festivales culturales, pero también en festividades religiosas. Se suele bailar en plazas o lugares abiertos. Por medio del rikudim se expresa la identidad judía, se cuenta su historia y se disfruta de la unidad y hermandad de este milenario pueblo.

El rikudim es una manera de celebrar la vida y la supervivencia, la hermandad y la amistad; es disfrutar y dejarse poseer por la música y el movimiento.

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