La casa de joyería Bijoux despunta entre las firmas más sofisticadas de joyas a nivel mundial, con el lanzamiento de colecciones que retoman los diseños de los legendarios Huevos de Pascua y los adaptan a colgantes y zarcillos, como es el caso de la línea Mosaico.

Las piezas actuales son realizadas con el emblemático engastado invisible de zafiros, rubíes, tsavoritas y diamantes, que hace más de un siglo realizó el diseñador de joyas ruso Peter Carl Fabergé.

Otra gran creación de Bijoux está inspirada en el pasado glorioso de la recientemente lanzada colección Imperial, que evoca las piezas que adornaban a las damas de la Corte del Zar, mientras participaban en los esplendorosos bailes invernales en los palacios de Rusia.

En el siglo XXI, la firma de joyería Fabergé ha incursionado en la relojería de alta gama. De los talleres situados en San Petersburgo salieron algunos relojes cucú de mesa (uno de ellos es un célebre Huevo de Pascua) y otros son modelos portátiles. Sin embargo, la marca Fabergé se ha comprometido con la mecánica del tiempo, al establecer recientemente un taller relojero en Ginebra, Suiza.

Relojes Fabergé premiados

En el año 2015, el modelo de reloj Lady Compliquée Peacock se hizo merecedor del premio Alta Mecánica para Damas, durante el Grand Prix D'Horlogerie de Genéve, GPHG, y en el 2016 este premio le fue otorgado al modelo de reloj Fabergé Visionnarie DTZ, por ser el mejor reloj de viajero.

Los relojes premiados durante este concurso internacional son el resultado de la fusión de las casas de relojería Fabergé y Agenhor, ésta última fundada en Gibebra, Suiza por Jean-Marc Wiederrecht, célebre experto en alta relojería.

El reloj Lady Compliquée Peacock está inspirado en el Reloj Huevo Pavo Real de 1908 y ha pasado del original que fue creado en diamantes, turmalinas, paraibas y tsavoritas, a novedosas versiones en las cuales prevalecen rubíes, esmeraldas y zafiros negros. Detrás del colorido de las piedras preciosas, se encuentra un movimiento de carga manual que hace girar un disco de madreperla con los índices de las horas, mientras que los minutos se muestran con el plumaje del ave que se extiende y recoge a modo de mecanismo retrógrado.

El maestro joyero Peter Carl Fabergé

Difíciles circustancias políticas y religiosas marcaron la vida del virtuoso joyero ruso Peter Karl Fabergé. Su padre Gustav era descendiente de calvinistas alemanes que debieron emigrar del centro - norte de Europa [VIDEO], debido a la persecución contra los protestantes.

En 1842, Gustav Fabergé fundó su taller en San Petersburgo, Rusia; y pronto su hijo mayor Peter Carl se adentraría en las artes de la orfebrería, cuyos secretos los aprendió en las escuelas de Alemania y Francia.

Peter Carl Fabergé era un habitual participante de las ferias y exhibiciones de orfebrería en Moscú y San Petersburgo y sus colecciones llamaron la atención del zar Alejandro III, con sus joyas multicolores llenas de piedras preciosas y semipreciosas y su manejo magistral del esmalte.

Al poco tiempo, Fabergé sorprendería a Su Magestad con sus Huevos de Pascua, que se volvieron una tradición en la Casa Imperial.

Con la llegada de los bolcheviques al poder, los hijos de Fabergé fueron encarcelados y sus talleres estatizados. Eventualmente, lograron huir de su confinamiento y se reunieron con su padre en el exilio.