El cantautor y provocador Mark E. Smith falleció el 24 de enero a los 60 años. Su vida musical estuvo impregnada de interminables relatos anárquicos, porque Smith fue ante todo un narrador cuya irónica visión absurda fue alimentada tanto por el canon literario como por sus observaciones diarias.

La muerte de la legendaria escritora de ciencia ficción Ursula K. Le Guin [VIDEO] fue anunciada unas horas antes de que Mark E. Smith desapareciera del mundo terrenal. Quizá no sea coincidencia que el universo se tragara estas dos almas en el éter al mismo tiempo: el interés de Smith por la ciencia ficción y el ocultismo ha sido una constante notoria a lo largo de su carrera y ambos escritores construyeron mundos fantásticos utilizando el poder mágico del lenguaje.

Música y ciencia ficción

Aunque el compositor nacido en Salford reveló una aversión específica por la ciencia ficción británica en una entrevista ofrecida a NME en 1987, anteriormente había llamado a Arthur C. Clarke un autor subestimado afirmando que "a la gente no le gusta pero a mi sí" y contó entre sus influencias la mística y el horror de Arthur Machen.

Smith también se autoproclamó fanático del autor estadounidense Philip K. Dick siendo "El hombre en el castillo alto" uno de sus libros favoritos, aunque odiaba profundamente la película Blade Runner, versión cinematográfica de otro libro de Dick, "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", y también admitió en varias ocasiones haber leído "muchas revistas sobre ciencia ficción antigua".

Las canciones de The Fall en ocasiones han hecho referencia explícita a la ciencia ficción. Tal es el caso del pandemónium sonoro de 'It's The New Thing!', los destellos de lo extraordinario o de lo alucinante que resuenan en el tema 'Wings', o cuando en 'Riddler', Mark E. Smith está volando "sobre un rayo espacial".

También hay corrientes ocultas de ciencia ficción escritas en los rítmicos sonidos de órgano de la banda, cavernosos ecos de ruido y olores de psicobilia, un género enraizado en imágenes macabras e inspiradas por el cine de terror de los años 50 y 60.

Smith era notablemente reacio a la nostalgia, pero podría decirse que estaba más atraído por el encanto de lo retro de lo que hubiera querido admitir. En una entrevista en 1990, reveló que tenía la banda sonora de Twilight Zone en su colección de vinilos.

Smith siempre ha mostrado un amor por el género de terror y el ocultismo (solía hacer lecturas del tarot) que a veces se cruzaba con la ciencia ficción. "He sido un fan de H.P. Lovecraft desde que tenía 17 años ", dijo a la BBC para marcar una lectura especial de The Color Out Of Space del escritor de terror en 2007.

Una biografía nunca publicada

"Mis historias se parecen mucho a las de Lovecraft", dijo Smith sobre su ficción, antes de la publicación de sus memorias en el año 2008, "Renegade: The Lives and Tales of Marc E Smith", que finalmente no terminó escribiendo.

"Todo el mundo quiere que escriba sobre cosas oscuras y macabras, como mis letras. Pero algunas de mis historias son bastante alegres." Estas historias nunca salieron a la luz en público, pero es difícil imaginar a Mark E. Smith escribiendo conmovedoras historias de romance y aventura.

El último y gran antihéroe cervecero fue un realista social que documentó el país en el que vivía a través de una lente abstracta de Burroughs, y simultáneamente fue un brillante escritor y fantaseador con la imaginación de un sacerdote punk sobrenatural. Con una discografía que supera la treintena de álbumes, incluyendo producciones de estudio y álbumes en directo, la historia de la Música y del post-punk tienen mucho que agradecer a la humanidad y mente de Mark Smith.