No solo se siente especialmente doloroso, cuando los miembros de nuestra familia [VIDEO]nos lastiman, en realidad es más doloroso que cuando los amigos nos lastiman. Según Aníta Vangelisti, profesora de comunicación en la Universidad de Texas, en Austin, el daño es un sentimiento de #daño emocional [VIDEO]que puede ser causado por la comunicación.

El daño a la familia es doloroso por algunas razones

1. Tenemos creencias culturales de que los miembros de nuestra Familia estarán allí para nosotros incondicionalmente. Esto nos hace sentir, para bien o para mal, que estamos atados el uno al otro involuntariamente. Cuando alguien con el que está tan comprometido dice o hace algo que lo lastima, se percibe como peor, que cuando alguien con el que está menos comprometido hace lo mismo.

2. La historia compartida brinda a nuestros hermanos un suministro interminable de momentos embarazosos, de la infancia para usarlos para burlarse de nosotros. Las burlas ligeras pueden cruzar rápidamente una línea en una comunicación hiriente.

3. Los miembros de la familia tienden a depender el uno del otro para obtener apoyo, consejos y dinero, entre otras cosas. También tendemos a estar emocionalmente comprometidos el uno con el otro, haciendo que el dolor sea más doloroso, que en las relaciones menos dependientes emocionalmente.

4. Tendemos a distanciarnos menos de los miembros de la familia cuando nos hacen daño, en comparación con nuestros amigos.

Aspectos comunes de ambientes familiares hirientes

  • La agresión se caracteriza por comportamientos como el menosprecio, el dominio y la comunicación insultante; crítica, mentir, discutir y controlar; haciendo pandillas con miembros de la familia; y el estrés .
  • La falta de afecto es la ausencia de afirmaciones verbales de amor, afecto físico, aliento y tiempo compartido.
  • La neglincia incluye ignorar o no prestar atención el uno al otro y no sentirse cómodo, con algunos miembros de la familia.
  • La violencia abarca el daño físico y el abuso sexual.

El estudio de Vangelisti descubrió que las personas que experimentaban este tipo de entornos eran las más insatisfechas con sus relaciones familiares.

Los miembros de la familia, que son capaces de mantener una distancia el uno del otro, son frecuentemente cuestionados sobre su estado familiar y alentados por otros a enmendar sus relaciones, incluso si esas relaciones no son saludables. Este doloroso cuestionamiento probablemente se debe a creencias sociales, sobre la importancia de la familia y la idea de que las familias son "para siempre".