Actualmente, a pesar de que la Tecnología nos ha rebasado en todos los sentidos, es agradable observar que aún hay muchas personas leyendo un libro.

La lectura como bien saben, es un hábito que no cualquiera puede tener, pues es el leer un libro, un artículo o cualquier escrito es un placer que pocos saben disfrutar, de eso a leer por leer es una cosa muy diferente.

El lector que disfruta en verdad de las letras ya sea nato o porque poco a poco fue creando esa buena costumbre, aprende con el paso del tiempo a comprender y a razonar el contenido de cada palabra, de cada párrafo.

Busca un género que te atrape en la lectura

La lectura simplemente se vuelve parte de su vida, y vaya que todos conocemos a alguien que no puede vivir sin Libros, se enamora de un género, de un autor de una historia y esos sentimientos que logra experimentar a través de la literatura difícilmente pueda ser comprendido por una persona a la cual no le gusta leer.

Esa emoción que se siente al abrir por primera vez un libro y no saber el contenido que te espera, es algo tan emocionante que quisieras comerte las hojas en la primera leída. Sentir y oler el aroma que arrojan las páginas ya sea de un libro nuevo o viejo es algo totalmente inefable.

Aunque muchas personas lo duden, siempre existe una conexión entre los personajes de la historia y el lector, ya que este los vuelve parte de su vida, pues conforme se va desenvolviendo el relato, él mismo experimenta un sinfín de emociones. Lloran, ríen, sufren etc., incluso puede llegar a identificarse con alguno de ellos aunque sean ficticios.

El momento de volver a casa o aprovechar tan solo unos minutos para leer, se convierte en unas de las cosas más deseadas del día, pues esperan con ansias ese único momento en el cual pueden disfrutar a solas y en silencio de cada letra.

Hay que ser comprensivos con esas personas que son un poco “egoístas” y se rehúsan a prestar sus libros, el amor que sienten por cada uno de ellos y la manera en que los cuidan es muy grande.

Cada uno tiene un significado en su vida, algunos tienen dedicatoria, otros fueron un poco difíciles en conseguir y les resulta demasiado complicado dejarlos con alguien más.

Todos conocemos a esa persona que siempre trae un libro a cualquier parte a la que va, incluso no puede salir de la librería con uno solo, para ellos la mejor inversión que puede existir es la lectura.

Así que si eres uno de esos lectores de paso o que se encuentra leyendo el típico libro romántico que está de moda, trata de ir un poco más allá, que no se trate solo de avanzar el mayor número de páginas en el día, al contrario no importa que leas dos o tres o incluso un capítulo, trata de enamorarte de cada párrafo, investiga las palabras que no conoces y admira la manera en la que el autor escribió el texto que ahora consume gran parte de tu tiempo.

Si no te atrapa en las primeras hojas, cambia por otro y así hasta que encuentres los párrafos que te envuelvan por completo, lee el género y el estilo que gustes, pero lee aunque sea un texto corto, claro siempre y cuando lo hagas por gusto e iniciativa propia, igual y te puedes llevar una sorpresa y terminen siendo las letras una parte de ti.