Lo que hay que hacer para esgrimir una crítica justa: soplarse una hora de un disco de pop de buena hechura, y que eso, el sonido, es lo único valioso en él. Hacia rato que no escuchaba nada de Ha Ash, un par de gemelas extranjeras que llegaron nuestro país cuando recién se estrenaba los dos miles.

Morbo por los nefasto

‘30 de Febrero’ lleva por titulo el ultimo disco de este par de chicas nasales. Por supuesto no era algo que llamara mi atención, pero cuando alguien en una estación de radio a nivel nacional, y con los suficientes pantalones para hablar de aquellos “consagrados”, calificó de nefasto este material, decidí navegar para dar cuenta de tal aseveración.

Sacando de la lista negativa la calidad en el audio que el dinero da, quedan en ella muchos puntos flacos del disco. Sabemos que es comercial, que en ocasiones no se entiende lo que las hermanas cantan, que las baladas son repetitivas y sin deseos de ofrecer algo nuevo, que las letras son sencillas y torpes, pero lo que definitivamente no puede pasar por alto, son dos cosas en particular: primero, la asquerosa tendencia de estos días por incluir en sus discos alguna canción de reguetón [VIDEO], y segundo, que las letras no son simplonas y patéticas solamente sino que por momentos el disco puede ser violento. De ahí que sea un disco nefasto, tonto e innecesario.

Un disco tonto y contradictorio

Si escuchas con detenimiento cada una de las melodías que componen el ‘30 de Febrero’ con frecuencia nos encontramos con mensajes ambiguos, en un track una mujer sumisa que espera con ansias le explique el caballero en cuestión que le faltó para estar a su altura, mientras que en otra, se harta de cosificar a la mujer y repetir hasta el hartazgo que no volverá con quien se fue.

Y no pasa nada, pero no es congruente. Es trampa. Tirando escopetazos al aire para ver cuantos patos. Señal de la poca importancia que para estas tienen sus seguidores.

Precisamente, una canción que llamó poderosamente mi atención fue ‘#NoPasaNada’, donde para no variar, el mensaje es contradictorio, en una mezcla de reclamo y laceración donde por un lado se culpabilizan de una relación fallida y por otro, condenan a el hombre por el tamaño de su miembro, promoviendo una conciencia misandrica, sin siquiera entenderlo, supongo. No, lo sé.

Otra de las voces equivocadas

No nos desgarramos las vestiduras, aunque el término misandria esté más presente que nunca precisamente en el supuesto escudo de un género que históricamente ha sido sobajado por el sexo opuesto, pero, justamente esas voces no son las correctas. Sin por el contrario fuera un hombre atacando de esa forma a un mujer por sus senos flacidos, las redes ya habrían explotado, pero como el término discriminación positiva es nuevo tambien, solo cabe resaltar que esa no es la postura que traerá igualdad y equidad sino feminismo radical.

Y sí, claro que importa, por que como ya lo dijimos se busca equidad y en esa afrenta ciega, es también la mujer quien más pierde.

Lo único peor que el mensaje que se da, es que las protagonistas de dicho mensaje lo creen anchamente, solo hay que ver sus débiles, pero seguras actuación en los clips de este cancionero. No tardaremos en tener reproducciones de esa ideas tan nocivas en mujeres, como los son también en los hombres la representación de un reguetonero [VIDEO]cuya ideología solo sexualiza y denigra a la mujer, pero... esperen…, ¿no son ellas mismas quienes invitan a estos pseudo artistas a devanear en sus producciones? Ahí tienen.

¿Donde quedan las verdaderas cantantes como Yuridia?

Irónicamente cuando terminé de escuchar a las Ha ash, la reproducción automática de YouTube me mando, como bálsamo para ungir mis castigados oídos, con el Primera Fila de Yuridia, disco que no tiene punto flaco. Con una correcta elección de canciones, sonidos sublimes y la ejecución de musicos en vivo de los cuales poco puede ser criticado. Incluso contrapunteando con el también Primera Fila de las gemelas, las distancias son muchas. Pero esto poco importa, por desgracia las gemelas superan por poco más de mil millones de reproducciones a la egresada de “La Academia”. Triste realidad de la música en nuestro país.