Terminó el último partido de la temporada del fútbol americano estadounidense, el juego más importante que pone fin y nos hace entrar en receso de 7 largos meses, dejando muchas cosas interesantes para el análisis. Primero, el que perece el fin de la era de Tom Brady y Bill Belichick, dejando como campeón reinante a las ‘Águilas’ de Filadelfia, que de la mano de Nick Foles se llevaron el trofeo a casa. En segundo plano, y no menos interesante, el espectáculo de medio tiempo a cargo en esta ocasión de Justin Timberlake. De ello, aquí la reseña.

Dudas desde el principio

Al tiempo que se inicia la temporada de la NFL otro momento interesante es cuando se revela el encargado del espectáculo en el super bowl del año en turno.

Cuando se dio a conocer que el encargado era ni más ni menos que el ex integrante de N´SYNC la sorpresa fue mayor, tomando en cuenta que el también actor no es precisamente un artista de gran convocatoria fuera de su país.

Espacio para los grandes

Aunque se sobre entienda que las intenciones de la NFL son claras por llegar a nuevos públicos, la sensación de insatisfacción era evidente. El rating en el medio tiempo del super tazón se eleva considerablemente y es este una especie de graduación para aquellos músicos que se presentan en él, y si este no fuera el caso el show de medio tiempo es un espacio reservado para los próceres de la música: Michael Jackson, Paul McCartney, Rolling Stones, The Who, U2, Bruce Springsteen, o más recientemente Madonna y Coldplay, lo comprueban.

Gris participación

Tocaba pues el turno de Justin y las expectativas eran altas.

Llegó el momento y desde un escenario alterno por debajo del estadio, dio inicio al espectáculo, muy parecido a lo que hiciera el año pasado en la gala de los premios Oscar [VIDEO] con el tema de Troll´s que el mismo interpreta. ‘Filthy’, ‘My Love’, y ‘Don´t Stop the Feeling’ fueron las canciones que Timberlake eligió para levantar de sus asientos a los presentes. Un show bastante sobrio, comparado con el circo, dicho esto en el mejor de los sentidos, que armase Katy Perry en la edición 49.

No hubo re-encuentro

Aunque el cantante revelase días previos al super tazón que en definitiva no habría un reencuentro con sus excompañero de N´SYNC, era algo que se antojaba lógico. Por desgracia para quienes esperábamos revivir años de antaño, Justin complio y esto no pasó. De hecho no hubo invitado alguno.

Homenaje a Prince

El mejor momento de la presentación en definitiva fue cuando se rindió homenaje al desaparecido #Prince, dedicando el tributo a la ciudad de Minnesota. Esto por supuesto provocó alarido de todos lo ahí presentes, coronado por la imagen de Prince en una manta gigante, con Justin al piano y una toma aérea del estadio de ‘Los Vikingos’ y las inmediaciones a este, teñidas de color púrpura en perfecto contraste con la nieve.

A la sombre del "Rey"

Son varios años ya los que el protagonista de ‘Amigos con Beneficios’ lleva a la caza del puesto que dejara vacante el desaparecido Michael Jackson, pero lo de esta noche nos deja claro que esta lejos de serlo. Precisamente el espectáculo de esta noche, comparado con aquel del “Rey del pop” que paralizó al mundo por 15 minutos en el año 93, atenúa el tono gris de este. Es cierto que son otros tiempos pero es el mismo Timberlake quien se ha encargado de poner la vara tan alta. Fue a él a quien se le vio en los primeros minutos después de la muerte de #Jackson y fue él uno de los últimos en realizar un colaboración con el finado cantante.

Aunque la ejecución de su espectáculo fue pulcra, correcta y armoniosa, cuando esta terminó, la sensación de insatisfacción se fue notoria, dejando para un mejor momento el encumbramiento del nuevo ídolo del pop, pero, debe darse prisa, ya que un joven Hawaiano viene pisando muy fuerte y trae a la comunidad mundial al ritmo que el marca, hablamos por supuesto de Bruno Mars, recientemente galardonado en los premios Grammy.

El niño que se robó la noche

La muestra de que el show de #JustinTimberlake quedó a deber es simple, se está hablando más del chico que no dejó en ningún momento el telefono incluso estando el artista cantando en el graderío junto a él. Las redes sociales están ardiendo con cientos de memes del chico en aparente apatía o desprecio para con Justin; muchos dicen que es la representación de todos en el sillón cuando el show del medio tiempo transcurría.