Todos hemos probado la #Cerveza por primera vez y no ha sido el mejor sabor del mundo. Sin embargo, con el paso del tiempo, la cerveza consigue cautivar a nuestro paladar y hace que cada vez nos guste más. Pero, ¿por qué ocurre esto?

De pequeños desterramos los sabores amargos de nuestros gustos

Todo tiene una explicación. Y es que, cuando somos niños, nos dejamos llevar por los sabores dulces y grasos y solemos desterrar los que nos producen una textura amarga en nuestra boca. Además, los sabores amargos no suelen estar muy presentes en nuestra dieta, por lo que no solemos estar tan acostumbrados cuando nos encontramos con uno.

De ahí viene nuestro profundo rechazo a la cerveza [VIDEO].

El gusto cambia con el paso de los años

Después de varios años de espera, por fin terminamos amando la cerveza. Esto se debe a que nuestro cuerpo también sufre una serie de cambios, además de nuestro cerebro. Primero, aprendemos a apreciar los gustos amargos, después nos acostumbramos al llamado "efecto alcohol [VIDEO]" y, por último, aparece el factor social por el que vemos como algo cotidiano tomarte una cerveza después del trabajo o antes de cenar.

Así que no os preocupéis si aún no os gusta la cerveza, ya que, con el debido paso del tiempo, terminará por engancharos. #Economía #Heineken