En el ánimo que la conmemoración del día internacional de la mujer provoca, dan ganas de hacer homenajes a las grandes mujeres que han pasado por esta vida quizá de forma desapercibida. Y, aprovechando la inercia de los premios Oscar, retomemos la historia de una patinadora que dejó huella precisamente por salir de los estereotipos convencionales no pudo resaltar como se merecía, pero que en fechas recientes la industria del cine sacó su vida de los anaqueles olvidados, dando los créditos que en su tiempo le fueron negados.

Genio y figura

Tonya Harding, revolucionó el patinaje artístico en su país, al ser la primera mujer en lograr un triple axel (triple giro), pero que no pudo encajar en un medio glamuroso por sus orígenes humildes.

Con una madre castrante, la historia de Harding resalta, ya que desde muy pequeña fue llevada con disciplina casi militarizada [VIDEO] a convertirse en una de las mejores en su disciplina. Además de los maltratos de su madre y pareja, la carrera de Harding estuvo marcada por los desprecios del mundo del patinaje artístico, ya que su aspecto no encajaba con la imagen de una mujer elegante y sutil. Y, aunque tenazmente supo sobrellevar esto, su carrera terminó definitiva y prematuramente cuando una compañera de equipo es atacada brutalmente por un pandillero y esta es culpada.

La gran Margot

La cinta dirigida magistralmente por Steven Roger, es protagonizada por Margot Robbie, la otrora mujer de Leonardo Di Caprio en el ‘Lobo de Wall Street’ y más reciente la iconica ‘Harley Queen’ en el escuadrón suicida.

Aunque la película llena de humor y momentos de tensión no consiguió ser nominada al Oscar, vale la pena poner atención ya que en ella está la valía de una mujer que llevó hasta las últimas consecuencias su pasión por el deporte, haciendo de esta, la imagen que de valor a muchas mujeres para decir “no más”. Además, la consagración de Margot, que aunque no consiguiera el Oscar a mejor actriz [VIDEO], parece dejar un mensaje claro sobre su futuro en la industria del cine, ya que no solo es bella, sino que está llena de talento. Su actuación llena de matices así lo demuestra.

Oscar para Allison

Otro pretexto para estar al tanto de ‘I, Tonya’, es la contundente actuación de Allison Janney, a quien sí, y de una buena vez, le fue entregada la estatuilla dorada a la mejor actriz de reparto por su estremecedora personificación como la madre de Tonya. Con este papel, Janney, quien en otro momento hiciera también de madre, pero de Anna Faris, en la serie de Warner Channel ‘Mom’, se acomodó en el top cinco de las peores madre del mundo cinematográfico.

Con una victoria poética, la vida de esta antiheroína conmueve hasta el último instante y es digna de toda la admiración del espectador. Pero, particularmente de las damas que tengan a bien ir al cine o comprar la cinta en Internet. Es garantía de orgullo con su género. Una película que en definitiva invita a la reflexión sobre los problemas represivos y como sus orígenes pueden estar más cerca de lo que todos creemos.