Adiós, Music Life, 12 años llegan a su fin:

Honrada, pero a la vez nostálgica porque para la última edición de Music Life me pidieron cuatro textos: Un reportaje sobre Bahidorá y tres entrevistas (mi mero mole, diría Ronquillo): Sol Pereyra, Marwan y Christian Gohmer.Music Life fue para mí mes con mes la tarea de proponer proyectos artísticos de calidad, sin importar si eran "mainstream" o no, motivo por el que el cierre deja un hueco enorme en mi vida profesional, pero a la vez muchísimo aprendizaje.

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Deja un hueco en la industria artística honesta.Gracias, Music Life. Llevaré la emoción que sentía cada que tenía el impreso en mis manos, al igual que los valiosos consejos de Marisol Pacheco, mi editora en jefe. Gracias, jefaza, por la confianza, por abrirme las puertas y por enseñarme que existe el trabajo en equipo.Gracias a todos los músicos que fueron parte de mis historias. Nos veremos en otro lado.

Aprendí que el periodismo se puede hacer desde el corazón y confirmé lo noble que es la fuente artística.

Cómo olvidar las caras de los músicos cuando veían sus nombres publicados. "Mucha suerte en la revista, hermana", fueron las palabras de Concha Buika cuando firmé por primera vez en ese medio. Hoy yo les digo: mucha suerte a todos los que nos quedamos sin la revista, pero sobre todo: mucha luz.