Las bodas eclesiásticas son muy comunes en las sociedades contemporáneas, especialmente en aquellas que fomentan valores religiosos, sin embargo, debido al alto costo económico que implica la realización de matrimonios por la Iglesia, pocas son las parejas que se aventuran a gastar muchísimo dinero para ir al altar. Las grandes celebridades invirtieron enormes fortunas en sus enlaces matrimoniales y, muy especialmente, en el vestido de novia, ese traje nupcial color blanco por el cual sueñan muchas mujeres, desde que son jovencitas.

Angelina Jolie

La famosa estrella de cine, Angelina Jolie es una de las artistas más exitosas de Hollywood.

Para la celebración de su boda lució un vestido de Luigi Massi, maestro del Atelier Versace, en conjunto con Donatella Versace, la heredera del imperio. Jolie ha demostrado en más de una oportunidad su interés por la filantropía. El vestido que usó para esta ocasión tenía líneas que favorecían su figura, con pocos adornos, algunos drapeados en la falta amplia y el escote. Sin embargo, lo que más impactó fue la cola del traje, adornada con decenas de dibujos infantiles realizados por sus hijos.

Thalía

La cantante y actriz mexicana, entró en el año 2000 a la Catedral de San Patricio, en Manhattan, Estados Unidos, con un vestido diseñado por Mitzy. El traje pesaba 70 kilos, con una cola de 17 metros, elaborada con 48 metros de forro de seda, más 48 metros de doble gasa, unificada por tres lienzos.

Al final de la cola estaban bordadas con diamantes las iniciales de ella y Tommy Mottola.

Actualmente, esta espectacular obra de arte está guardada en un refrigerador especial, donde esperan conservarlo intacto, hasta que Thalía decida subastarlo, con el fin de recaudar fondos para los más necesitados.

Catherine Middleton

Uno de los mejores secretos guardados por la Casa Real Inglesa fue el vestido de Catherine Middleton, pero la espera valió la pena. El día de la ceremonia eclesiástica lució un modelo único de Sarah Burton, para Alexander McQueen. La creación es de color blanco y marfil satinado, con largas mangas de encaje francés, realizadas a mano por la Real Escuela de Costura, con flores de seda, escote en forma de corazón, acompañados por una tiara que la Reina Isabel II le prestó, la cual fue obsequiada por su madre en su 18° cumpleaños. Al respecto, Sarah Burton, afirmó “Trabajar con Catherine Middleton ha sido una experiencia de toda la vida”.