Se llevo acabo la gala del Met en la ciudad de New York como cada año, y como cada año también la polémica no se hizo esperar. Al lugar se dieron cita artistas de la industria del entretenimiento en Estados Unidos [VIDEO] mostrando fastuosos atuendos de alta costura, con el pretexto si, de contribuir y la otra de llamar la atención del ojo mundial; particularmente por el tópico de este año.

"Cuerpos Celestiales"

Es la primera vez en mucho años que la nota trascendió más allá de los programas especializados de Moda. Además de las redes sociales que logran globalizar cualquier cosa que suceda del otro lado del planeta, el tema “Cuerpos celestiales: La moda y la imaginación católica”, atrajo a más de uno rompiendo con mucha más facilidad las fronteras.

La crema y nata

El Museo Metropolitano de Arte realiza una gala año con año para recaudar fondos, y como colofón presentar la colección también anual del Instituto Costume, y para dicho suceso se dieron cita artistas de la talla de: Rihanna, Lilly Collins, Sara Jessica Parker, Katty Perry, Jared Leto, entre muchos otros.

De lo bien a lo cutre

Lo interesante del caso es que, atuendos como el de la cantante Rihanna, [VIDEO] esta dando mucho de que hablar luego de que fuera vestida como una suerte de ‘papiza’. Y, no hablamos de las voces conservadoras que seguramente habrán puesto el grito en el cielo, sino, de las tendencias en redes sociales, ya que mientras para la opinión pública, el atuendo está rompiendo las redes, para la crítica especializada es una de los atuendos más pobres y cutres.

Algo que definitivamente tenemos claro, es que, como es bien sabido, en el mundo del entretenimiento en el vecino país, nada es casualidad, y esto se confirma si entendemos esta muestra que tiene como protagonista la moda en el mundo de catolicismo.

Justicia para Balthus

Hay que recordar que el año pasado se desato una polémica sobre una de las pinturas del francés Balthus, “Teresa soñando”, ya que en el cuadro, donde se muestra a una pequeña recostada sobre un diván, acalorad y mostrando parte de su ropa interior, para muchos fue motivo de alarma para llamar al abuso infantil.

El suceso fue tal que se comenzaron a reunir firmas para censurar el cuadro. Por supuesto nada paso, pero llama la atención que en pleno siglo XXI sigan vigentes esas voces retrogradas.

Este parece ser un mensaje definitivo del MET hacia aquellas voces represoras que siempre existirán. Mención aparte, y a juicio propio, el gusto de quienes creen que eso es tendencia de moda que puede usar en la vida cotidiana.