¿Te ha pasado que mientras duermes plácidamente, sientes que despiertas y no puedes moverte? Por más que intentas gritar tu cuerpo no responde y te invade una sensación de miedo y desesperación absoluta, las creencias medievales considerarían que estas ante el ataque de un súcubo, la palabra se origina a finales del siglo XIV y deriva del latín tardío succuba (amante), durante la Edad Media para justificarse la Iglesia y la Inquisición solían dar una connotación u origen demoníaco [VIDEO] a muchos hechos que para ese entonces no tenían explicación, es así como nace la leyenda de los míticos seres nocturnos súcubos, demonios con aspecto femenino al acecho de los hombres.

Lujuriosas visitas nocturnas

El mal es una fuerza poderosa, que a lo largo de la historia ha sido atribuida a la acción de espíritus malignos, que acechan al hombre con el fin de destruir su moral y conducirlo hacia el camino de la perdición. Sea simple paranoia medieval o realidad sobrenatural, se cree que estos demonios de aspecto femenino tienen como fijación seducir y atormentar a los hombres, lejos de ser espectros que causen miedo por un aspecto terrorífico a pesar de su origen demoníaco, los súcubos extraordinariamente tienen una apariencia hermosa y en extremo seductora, poseen una gracia natural que deja hipnotizados a quienes interactúan con ellos, sumamente inteligentes y elocuentes, aunque parecen ángeles descendientes del mismísimo cielo, en realidad son todo lo contrario, solo buscan atrapar almas y energía a través del sexo.

Pueden adaptarse al gusto de cada víctima, incluso presentándose en sus sueños, en forma de las mujeres que este desea, su perversión es entrar en la psique de sus inmolados y provocar sueños de gran lujuria y deseo, se dice que incluso provocan parálisis momentánea, lo que es conocido actualmente como Parálisis del Sueño, salvajes actos sexuales, torrentes de placer, lujuria y orgasmos que distorsionan la realidad y se mezclan con horror durante los estados REM.

La víctima rara vez recuerda algo al amanecer, solo que ha tenido extraños sueños que no puede explicar, se llegó a creer que la presencia de estos demonios eran los culpables de los sueños húmedos, y que su presencia se deba a posibles deseos sexuales reprimidos en hombres y mujeres en algún momento de sus vidas; Las expulsiones involuntarias de semen explicarían el robo de material genético que sufren los hombres por parte de los súcubos.

¿Te dejarías visitar esta noche?