Los bizcochos y pasteles forman parte de los alimentos glúcidos, fuentes de hidratos de carbono, que ofrecen valiosos aportes energéticos al cuerpo humano, pero cuyo consumo excesivo debe evitarse para no deteriorar la Salud. Los procesos de industrialización se han encargado de aumentar y diversificar su producción, por su alta demanda especialmente relacionada con las celebraciones o festejos sociales.

Algunos estudios sobre repostería profesional, revelan que los bizcochos secos se reparten en tres grandes categorías, según la textura de la pasta antes de la cocción, textura que en gran parte depende de las materias primas utilizadas.

Por lo general, las pastas duras o semiduras, como polvorosas, bizcochos para saborear o galletas contienen azúcar y más o menos cuerpos grasos, de acuerdo a los ingredientes utilizados para su preparación.

Dulces elaborados con pastas blandas

Las pastas blandas dan origen a unos dulces llamados lenguas de gato y a los chitos, las cuales suelen ser poco o nada grasosos. Igualmente, las pastas blandas son utilizadas para la elaboración de magdalenas, cakes y genovesas, ricas en huevos y cuerpos grasos.

Las pastas líquidas son la base de los barquillos y prácticamente nunca contienen grasas. Los bizcochos son aperitivos, elaborados con una mezcla de sabores poco azucarados, pero bastante salados.

La pastelería industrial

Por otra parte, los pasteles industriales se pueden comparar, excepto por las dimensiones, a los bizcochos de pasta blanda. El empaque debe mencionar la composición y los aditivos, como colorantes o antioxidantes. En el mundo de la pastelería industrial, los bizcochos y pasteles son alimentos ricos en glúcidos y lípidos, y también son responsables de numerosos excesos de peso, por esta causa es necesario evitar incluirlos en los menús diarios.

Según la opinión de expertos en repostería, los pasteles frescos son de limitada conservación. Azucarados y con frecuencia grasos, tienen un problema de higiene, especialmente cuando se componen de crema de mantequilla o crema chantilly.

El alajú o pan de especias nunca contiene materias grasas. Su pasta es una mezcla de harina; centeno o mezcla de centeno y trigo y de productos azucarados, como la miel o la glucosa. La cocción a temperatura elevada - entre 120 y 200 grados centígrados - es la que le da ese color marrón oscuro.

Otros dulce, como las tortas frías se elaboran con galletas, ponqué, o trozos de pasteles en su interior, pero se elaboran añadiendo cremas dulces, como leche condensada, flan, gelatinas o pudín, para completar su preparación.

Miles de recetas de bizcochos y pasteles existen en diferentes países, los cuales se elaboran en base a sus principales tradiciones culinarias, las cuales se traspasan entre generaciones y siguen formando parte de los más exquisitos productos de repostería.

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