Las fiestas de Navidad son una responsabilidad que a veces puede complicarse, especialmente si no se realiza una adecuada planificación. Dejar para última hora cada una de sus exigencias solo sirve para agobiar a mucha gente, especialmente en relación a los gastos económicos y a la necesidad de tener todo listo para este maravilloso momento de celebración.

Las cenas navideñas y los almuerzos son muy comunes en esta época del año, pero requieren de un increíble número de ingredientes para la cocción deliciosa de cada platillo y si falta uno de ellos todo puede cambiar todo en segundos.

El dinero que se destine para la elaboración de estas delicias también dejará su huella en la calidad de estos platillos. Basta solo recordar, por ejemplo, el uso maravilloso que puede otorgarle a cada receta el mágico aceite de oliva, cuyo costo siempre supera al de maíz o soja. La diferencia es mucha.

En cuando a las bebidas, por lo general las soluciones son más prácticas, porque comprarlas embotelladas no implican mayor esfuerzo, es solo mantenerlas frías, servirlas con hielo, en copas, vasos, jarras o a temperatura ambiente y listo. Ahora bien, cuando se desea preparar algo más elaborado como las tizanas o las margaritas la necesidad de combinar los ingredientes perfectos implica algunos conocimientos previos.

Siempre es una lástima que, al no saber prepararlas, se pierdan muchos de los ingredientes de algunas de estas bebidas.

Pero la gran tarea viene con la preparación de las comidas, especialmente cuando la gente que sabe muy poco de cocina se esmera durante horas en preparar un pavo al horno, el cual podría a veces quedar poco apetecible.

Incorporar mucha o poca sal, al igual que la pimienta o los ajíes sin moderación podrían provocar un desastre culinario.

Las presiones durante la Navidad por tener todo listo puede llevar a cometer algunos errores en la cocina, como sustitución de un ingrediente por otros, con la intención de abaratar los costos, pero al hacer esto se corre el riesgo de afectar el sabor final de cada platillo.

Los ingredientes de baja calidad a veces no son los mejores aliados

Esta es una particularidad muy común en la elaboración de los pasteles. En este caso el uso de las harinas, mantequillas o margarinas debe ser vigilado, porque su cambio incide directamente en la forma, textura y sabor final, luego de finalizar el horneado. Y como todo va a depender el dinero disponible, siempre será mejor gastar lo adecuado, que pretender ahorrar en ingredientes de baja calidad.

Mucha gente durante estas fechas navideñas suelen refugiarse en la compra de alimentos y bebidas para sus fiestas que ya están elaborados, pero organizar celebraciones bajo este estilo está reservado solo para quienes tienen la capacidad económica de costearlo.

Cada platillo de Navidad es una inversión de dinero, cuidado con malgastarlo

Preparar las comidas de Navidad puede parecer un reto para muchos, pero siempre irá de la mano con el control adecuado que se pueda tener en el dinero que se invierte en cada una de estas delicias. Muchas recetas típicas implicarán siempre de grandes esfuerzos y es mejor realizarlas con el apoyo de otros miembros de la familia. Para quienes las celebran en solitario, las Navidades también pueden ser maravillosas en la cocina. ¡Feliz Navidad 2020!

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