Son muchos los motivos que pueden llevar a una persona a ser infiel con su pareja.

Falta de comunicación, pérdida de amor y respeto, coraje, enfermedad, desquite y carencia de valores son tan solo algunas de estas causas.

Sin ánimo de juzgar a quien realiza este acto de engaño, ya que cada quién es libre de hacer lo que más le parezca, lo cierto es que lo realmente indignante y reprobable es que se tengan esas relaciones sexuales de infidelidad sin el uso de condón y regresen al lado de su pareja sin pena ni gloria contagiándole de diversas enfermedades entre ellas el SIDA, siendo que esa otra persona en ningún momento tuvo la intención de ser infiel.

Esta transmisión de enfermedades se contagia a los bebés en el embarazo, provocando que aún cuando todavía no nacen, sean seres que ya vienen a este mundo infectados de SIDA o con alguna otra anomalía provocada por los excesos de sus irresponsables padres.

Enfermedades como el SIDA que no respeta sexo, clase social, color de piel o edad, pueden evitarse si las personas fueran más responsables en sus actos sexuales y respetaran el lazo de unión que juraron mantener cuando se inició la relación.