El 19 de septiembre 1985 [VIDEO]todo parecía ser un día normal, me alistaba para ir a la escuela, apenas terminaba de tomar mi vaso con leche y de repente un jalón fuerte y el movimiento sísmico recién comenzaba, recuerdo que fue tan intenso que no podía mantener el equilibrio sin sostenerme de algo y el tiempo de duración parecía interminable, vi el pánico reflejado en la cara de mi madre mirándome desconcertada mientras algunas cosas dentro de casa caían, lámparas, cuadros, espejos, muchas cosas colgadas que se balanceaban en movimiento perpetuo en un vaivén que no cesaba, no sabía que hacer tenía apenas 12 años y el corazón se me escapaba del pecho mientras mi abuela corría al edificio de enfrente a donde vivía una de mis tías y sus hijos los cuales vivían en el sexto piso, para ver si estaban a salvo ¡que locura!

Cuando por fin logré salir de casa el panorama afuera era aterrador, una centena de personas cerca nos mirábamos unas con otras , gritos de desesperación se escuchaban en quien sabe donde era imposible identificar el lugar de procedencia, recuerdo a un muchacho apenas unos años más grande que yo tratando de movilizar el tráfico de la calle mientras el ruido monótono, continuo e irritante del pasar de las ambulancias nos aturdía y atemorizaba mucho más.

No sabíamos hasta ese momento el verdadero horror por el que estábamos pasando en la ciudad de México. Más tarde, por medio de las noticias nos informaban que miles de compatriotas habían perdido la vida y otras habían quedado atrapadas bajo toneladas de vigas, varillas y cemento.

32 años después 19 de Septiembre 2017 [VIDEO]

Nosotros los habitantes de #CDMX nos hemos habituado tanto al movimiento de las cosas, de la calle, de la gente, del tráfico que pensamos que habíamos creado cierta inmunidad para eso de los sismos, ¡aquí no es extraño que todo se mueva!, si pasa el camión que reparte el agua tu casa se mueve o el del gas o incluso el de valores, tu casa o departamento se mueve por algunos segundos “como si estuvieras en una cama de agua o algo así” . Uno se pone alerta, pero si no va el movimiento acompañado de la alarma sísmica te relajas y continúas haciendo tus actividades.

La advertencia de alarma del 19 de septiembre a las 13.14 llegó unos segundos tarde, el sismo nos había alcanzado y como el epicentro había sido tan cercano a la ciudad muchas personas no pudieron hacer nada y por desgracia quedaron atrapadas al desplomarse edificios y casas. Como pude quite los maderos y cosas que habían caído en el cofre del coche, desesperado intentaba comunicarme sin éxito con mi hija de 15 años, la cual se encontraba en la escuela ubicada en la colonia Roma una de las más peligrosas, mis hermanas tenían unos minutos de haber salido de casa llegaron aterradas llorando expresando que habían visto edificios caer.

En mi recorrido sobre la avenida Monterrey, miles de personas en la calle desubicadas aun con el sentimiento de movimiento se resguardaban a mitad del asfalto, vi un espectacular en viaducto y varios edificios con vidrios rotos, al llegar a la escuela la situación no fue mejor una de las columnas se había desplomado y de nuevo como hormigas humanas unos 60 individuos trataban de quitar los escombros para salvar a alguien que pensaban había quedado atrapado debajo de ellos, con rostros de terror los papas llegábamos a ver como estaban las cosas dentro de la escuela, por fortuna todos los muchachos se encontraban bien solo con el miedo en sus miradas y la esperanza que alguna de las personas que llegaba fuera alguien de su famila.

25 octubre de 2017 caminando por el parque México, pude regresar en el tiempo a los hechos del 19 de septiembre, solo que sin tanta gente en la calle, o ambulancias o miedo, incertidumbre y desinformación o caos.

En toda la ciudad nos estamos levantando. Hay colonias mucho más dañadas que otras, mucha gente se quedo sin casa y otras evidentemente sin vida. Es fácil darte cuenta cuando caminas por las calles de la delegación Cuauhtémoc o Benito Juárez, por citar dos de las más afectadas ver Departamentos abandonados, edificios desplomados o en muy mal estado, son un recuerdo de lo frágil que somos ante acontecimientos de este tipo pero también es un recordatorio de lo fuertes que somos como pueblo cuando nos unimos.

Favor de no tomar fotos por respeto a las víctimas dice un cartel en la Av. Sonora. Ciertamente se respira un aire triste, pero al mismo tiempo nos empezamos reconectar con la vida diaria, con lo cotidiano de nuestro entorno, dicen que fueron 324 personas en total las que fallecieron en este sismo , yo creo que fueron más pero creer no es informativo, mejor me baso en la información que aparece en uno de los diarios locales el Excelsior 186 fallecidos en CDMX, 73 en Morelos, 45 en Puebla, 13 en Edo Mex y 1 en Guerrero, cifra oficial.

Una vez más la solidaridad de México y de las personas del mundo nos fortaleció, ¡recibimos ayuda de todas partes! ¡nuestro Pueblo nunca olvida gracias! , ahora quedan varios temas por resolver y por investigar, como por ejemplo ¿cómo se llevará a acabo la distribución de todos esos fondos económicos recibidos? ¿Hasta dónde se el Gobierno está otorgando créditos para la adquisición de casas, con intereses altísimos? y me pregunto ¿por qué el gobierno tiene que otorgar créditos con intereses a las personas que se quedaron sin casa? ¿Que no mucho de estos dineros fueron entregados de manera altruista a México por varios países? y ¿que no mucha de esta ayuda económica se gestó internamente también en el país? Y ¿Qué no existe un fondo económico para poder solventar este tipo de situaciones internas? Así que como ¿por qué el gobierno tiene que otorgar créditos con intereses altos?

Aun hay mucho camino por recorrer y un gran trabajo por hacer, es un tema de tiempo y de esfuerzos de los cuales ya les estaré comentando los avances. Mientras tanto a levantarse y a seguir adelante y como se dice por aquí.

Por cierto algo inusual a esta hora de terminar de escribir esta nota, una banda callejera toca la melodía de Cielito Lindo.

¡Fuerza México! #SISMO 2017 #CIELITO LINDO