En México, el uso de las plataformas sociales bien puede aparentar recuperar uno de los principios más fundamentales en la historia de la comunicación esto es, dar voz a los sin voz. En cambio, el objeto fundamental de dichas plataformas es aglutinar a todos los sectores posibles; véase como ejemplo, el vasto acceso primeramente a Internet por parte del sector de la población de entre 18 y 34 años de edad, que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2017), el 85.0% de la población, de entre 18 y 24 años y el 74.3% de la población, de entre 25 y 34 años de edad, aseguran ser usuarios de Internet. Conforme a esto, la actividad que más se desenvuelve entre los usuarios de internet -continua el estudio- es su uso como medio de comunicación con un 88.9%.

En consecuencia, otro estudio realizado por la Asociación de Internet.MX (2017), arroja el dato particular de la que la red social preferida entre los usuarios en México es Facebook con una colocación del 95% de la población.

Dicho esto, cabe destacar que los conceptos de “inmediatez” y “empoderamiento” son manifestaciones culturales que tienen lugar en el comportamiento de los individuos cuando estos adhieren las Redes Sociales como nuevas prácticas de comunicación.

Piénsese entonces, que a la gran cobertura de Facebook le corresponde una extensa diversificación de contenidos, pues en esta plataforma las fuentes oficiales y las no oficiales de información confluyen por el hecho simple de que la información obtiene una mayor circulación en dicha red y por ende llega a sus destinatarios de manera inmediata.

De otro modo, la idea de “empoderamiento” se concreta como un comportamiento propio de los individuos que concibe a la información como instrumento de poder que se ajusta, según sea el caso, a las necesidades (conveniencia) del mismo. La idea central es que, el tipo de contenido que puede corresponder a la idea de empoderamiento es de tipo informativo-sensacionalista. Este tipo de contenidos, hay que destacar, facilitan la atención de todos los grupos para hacer de esta algo dócil.

Facebook y su función Livestream

Facebook, un medio no tradicional y de gran impacto en la sociedad ha hecho frecuente –gracias a su popularidad- el uso de la herramienta Livestream entre los usuarios; y es que esta, siendo una parte complementaria de dicha red, despliega la función a todos los usuarios de transmitir videos en tiempo real, lo cual, ofrece también exclusividad y un mayor acercamiento a la información que puede considerársele de primera mano.

No obstante, hay que distinguir, que la información de primera mano no necesariamente sugiere a las fuentes oficiales de información como portadores de la misma, por el contrario, es más bien el público quien se desempeña como fuente no oficial de información; y es gracias al servicio de Facebook-Livestream, en la mayoría de los casos, que las publicaciones de carácter audiovisual encontrasen otro rumbo.

Por tanto, este acontecimiento hay que denominarlo descentralización de la información.

Tómese como ejemplo, los incidentes causados por los sismos del 7 y 19 de septiembre del 2017; el primero, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (2017) fue de magnitud de 8.2 con epicentro en el sur y centro del país; consecuentemente, el segundo tuvo una magnitud de 7.1 con epicentro entre los estados de Puebla, Morelos y Guerrero. En este escenario, se hace visible la interacción entre inmediatez y empoderamiento a través de las redes sociales quienes afianzaron gran importancia como conducto informativo. La información [VIDEO], en primer lugar, se patenta y de forma inmediata se viraliza en tiempo real dentro y fuera de las mismas comunidades afectadas por el siniestro gracias a las redes. Segundo, los usuarios evidencian mediante Livestream todo tipo de eventualidad reciente, como en este caso, los desastres en las diferentes zonas. Y un tercer lugar, se da gracias a la interacción de estos dos elementos con las audiencias para de esta forma incentivar la producción de la opinión pública.

Resulta evidente entonces, que a través de estos datos se puede observar la magnitud que tienen estos medios hoy en día, pero todavía resulta más evidente el papel que juega la inmediatez en este sentido a causa de la amplitud que tiene una red social como lo es el caso particular de Facebook.

¿Existe la información básica o de primera necesidad?

Para contestar a esta pregunta, lo más relacionado en México a la información básica son los contenidos de tipo informativo-sensacionalista, los cuales, provienen de las fuentes tanto oficiales como no oficiales. Así mismo, lo que deja ver este hecho es que pese a que las fuentes informales, principalmente compuestas por el público en general, grupos y organizaciones, se establecen al interior de Facebook, repiten lo enseñado por los medios tradicionales.

En este sentido, el carácter aglutinador de Facebook funge como el primer factor de riesgo para la des-información. Esto quiere decir, que el 95% de la población que hace uso de Facebook es proporcional a la pérdida del carácter informativo de dicha plataforma.

Como hecho consecuente, la descentralización de la información permanece en contraposición con la información homogénea. Este factor, es el resultado de todas las fuentes de información aglutinadas en las redes sociales y, como se puede apreciar, es el público en general quien ahora es participe, paradójicamente, de su misma des-información.