Esos pasillos que recorrí hace años cuando cursé mi licenciatura en el CEU #PART hoy parecen casa funeraria. El ambiente está tenso y ayer me recordó el movimiento de los alumnos al pasado 19 de septiembre: tal vez suene absurda mi comparación, pero el terremoto ahora tiene nombre y apellido, se llama #Rosario Pérez Verduzco y Hernández, quien quedó a cargo de la institución desde que los dos Guillermos (ellos sí eran periodistas) fallecieron.

La unión de la Comunidad PART tiene un fin: a la media noche de ayer se pusieron a redactar un comunicado de prensa, realizaron propuestas para que no cierre [VIDEO] su alma máter, pero sobre todo, para que no los transfieran a una escuela de ciencias de la comunicación porque ellos quieren ser periodistas.

¿Por qué? El lunes de esta semana me llegó vía Whatsapp el mensaje de Tadeo, uno de mis alumnos de séptimo cuatrimestre de dicha institución, quien alarmado me informó que se cerraría la escuela. Lo que menos hubiera esperado como docente es que me avisaran con tiempo de anticipación. Al entrar a redes sociales me percaté de que todos mis colegas estaban igual que yo.

Eso que se temía desde que Rosario quedó al mando llegó: PART cierra. Lo que docentes, exalumnos y alumnos ponemos en duda como personas razonables, es que avisaron a días de que la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría del Trabajo o la misma Procuraduría Federal del Consumidor salgan de vacaciones. La dueña no dio la cara hasta hoy 20 de diciembre ya que ayer acaparamos la atención de los medios de información.

El otro punto para reflexionar es que con base en las declaraciones de los docentes que me formaron, Lourdes Laraque y Mario Flores, quienes hoy asistieron a la SEP, el organismo no tenía conocimiento hasta hoy de que mi alma máter va a desaparecer.

Lo que argumenta la señora Pérez Verduzco, a quien muchos conocimos apenas hoy luego de años de estar en la institución, es que no hay dinero, así de fácil. No hay dinero para empleados a los que no les quieren respetar antigüedad y a quienes les quitaron el seguro social desde octubre. No hay dinero para los que regalaron su vida a esta escuela por vocación y amor al compartir sus conocimientos en periodismo y publicidad.

Respecto al inmueble que apenas supimos que lo están subastando, argumentan que el dueño falleció y deben rentas por lo que les urge abandonarlo y es el motivo del #cierre de la institución.

Cuando entré a dar clases yo estaba consciente [VIDEO]de que mi escuela no andaba bien, por eso acepté, en honor a todos esos periodistas que me enseñaron a querer incondicionalmente mi profesión (Isabel Olaya, Víctor Ronquillo o Marco Núñez) y que me compartieron sus conocimientos por mil 500 pesos quincenales (haciendo un cálculo con base en lo que me dan ahora como docente); respecto al licenciado Octavio Aguilar, lo que puedo decir es que siempre se preocupó por el rendimiento de cada uno de mis estudiantes y conmigo se portó como un profesional.

Ahora me siento impotente porque no sé qué pasará con mi título o con esos alumnos a quienes les dije que se sintieran orgullosos de la escuela porque el problema no es PART, siempre fueron esas personas que no tienen idea de lo que es amar y despertar todos los días con la certeza de que eres periodista. En este momento Mario Flores y Lourdes Laraque están asegurándose de que tengamos respaldo legal. En este momento gracias a las quejas y a la unión de la comunidad PART nos respetarán el proceso que debieron seguir desde un inicio.

No sé qué pasará, en la escuela me enseñaron a dar respuestas pero también a buscarlas y por eso estamos aquí. Así que, alumnos, espero que haya quedado claro que periodismo y publicidad no son los malos manejos sino el exigir respuestas y exigir que se cumplan los derechos de cada uno de nosotros.