En las últimas semanas, dos destacadas noticias han resaltado romances en el lugar de trabajo [VIDEO] que explotan en costosos escándalos públicos. La romántica relación entre el director ejecutivo de Seven West Media, Tim Worner y la ex asistente ejecutiva Amber Harrison provocó una fea disputa legal y dejó tras de sí acusaciones de intimidación, incumplimiento de contrato y confidencialidad y un gigante corporativo que utilizó su poder para proteger el suyo propio.

Más recientemente, dos ejecutivos masculinos de la AFL fueron públicamente avergonzados y dimitieron después de los asuntos con personal femenino de menor rango.

El tono de la cobertura de ambos casos sugiere que las relaciones sexuales entre colegas son una aberración.

La brecha entre esta realidad y nuestras actitudes públicas hacia las relaciones laborales refleja un alto nivel de ansiedad y confusión sobre el límite entre el trabajo y los asuntos personales. El hecho es que el romance se encenderá en el trabajo, pero hay cosas que los empleadores y empleados pueden y deben hacer para manejar estas situaciones.

Las leyes en torno a las relaciones laborales

La conducta de sus empleados fuera del trabajo sigue siendo una cuestión legal impugnada. Sin embargo, una cosa es clara: depende mucho de dónde tenga lugar la relación. Un ejemplo es el caso de Keenan versus Leighton Boral Amey Joint Venture , presentado a la Fair Work Commission en 2015.

La comisión encontró que el empleado, que se involucró en un comportamiento "aberrante", fue despedido injustamente, ya que algunos de los incidentes más graves en cuestión ocurrieron más allá de los límites temporales y físicos del lugar de trabajo.

Si la conducta se hubiera producido en un entorno de trabajo, el empleador habría sido vicariamente responsable por el comportamiento del empleado que infringió las políticas de acoso sexual.

Un factor clave en este caso fue que el empleador indicó a los empleados que siguieran sus políticas en la función de trabajo. Entonces, los empleados decidieron abandonar el lugar y continuar bebiendo, fuera de lo que se consideraba el lugar de trabajo.

No es legalmente inamovible si un empleador puede despedir a un empleado por no revelar una relación con un colega, pero si el empleado es deshonesto cuando lo desafían, podría ser motivo de despido [VIDEO].

La Fair Work Commission descubrió que el hecho de que el empleado no revelara la relación, especialmente cuando se combinaba con su deshonestidad al mentirle a su gerente sobre el asunto en dos ocasiones distintas, constituía una razón válida para el despido del solicitante.