Hace una semana apareció el joven Marco Antonio Sánchez, [VIDEO] luego de que el caso estuviera en la mira por una posible desaparición forzada por parte de las autoridades de la delegación Azcapotzalco. Por su estado de salud todavía no rinde declaración y diversos medios difundieron un video de un día antes de que apareciera en el que sale hablando solo, toca el timbre para pedir ayuda y decide retirarse a los pocos segundos. No tiene los golpes del cachete.

El periódico La Jornada difundió que a #Marco Antonio "lo golpearon y narcotizaron", [VIDEO] según las declaraciones que dieron los propios familiares. Actualmente se encuentra internado en el Instituto Nacional de Pediatría.

Según los médicos no solo le otorgaron metanfetaminas, también taurina. Con base en el padre del menor, ya se comunica poco a poco y ya reconoce a sus papás.

Por ahora lo que Sánchez quiere es ver a su perro, Pancho. El padre del joven rescata que ya puede mantener una conversación y que "ya le da besos". La madre del menor afirmó que Marco "balbucea que fueron los policías los que lo drogaron". Los resultados médicos indican que fue demasiada la droga que le dieron al grado de que no disminuye la inflamación que presenta en el cerebro.

Una de las cosas que piden los padres del afectado es que paren con la campaña que desprestigia a su hijo, ya que algunos medios "de derecha" difundieron que Marco no estaba desaparecido, "sino de parranda". Mencionaron para el diario La Jornada que no saben bien por qué apareció en Tlalnepantla pero que es seguro que la última noticia que se supo del joven fue que estaba "bajo custodia de los elementos de seguridad".

Los mismos padres señalan que sufrió tortura y aseguran "que no se vale criminalizar a un adolescente". A través de redes sociales se puede observar cómo a lo largo de estos días la opinión pública ya está dividida y no apoyan la idea de que fue un caso de intento de desaparición forzada por parte de los policías.

A inicios de esta semana, dos de los elementos que detuvieron al joven aparecieron ante los medios de información para declararse inocentes y afirmaron que jamás golpearon a Marco. Los otros dos, estaban en calidad de prófugos pero ya fueron localizados.

El cuarto elemento, quien estaba prófugo, se trata de Ubel Mora Gallardo, fue acompañado por personal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), y rindió declaración al igual que los otros tres policías. Las autoridades correspondientes mencionaron que lo que digan se mantiene de manera privada. Por otra parte, los vecinos han vinculado a lo largo de los últimos días, que la patrulla en la que subieron al menor se la pasaba realizando extorsiones.

"Excélsior dio a conocer el domingo pasado que el primer uniformado que llegó a detener a Marco Antonio tiene denuncias de extorsión por parte de estudiantes de la zona aledaña al Metro Rosario, de acuerdo con Roberto, amigo del joven de 17 años".

Otra de las denuncias que realizó el papá de Marco es que las cámaras del C-5 no funcionan por lo que se dificultó la localización de su hijo.

Borundanga

Nisaly Brito, activista y defensora de los derechos humanos analizó que Marco pudo ser obligado a consumir una droga llamada Borundanga y que por eso se comportaba raro y sin orientación. Lo que produce es que aunque estén inconscientes tengan la capacidad para recibir órdenes, explicó Grupo Fórmula.

La característica de la sustancia es que "no deja rastros de olor o sabor y que era usada antiguamente por chamanes". Explicaron que quienes la han consumido han cambiado de comportamiento repentinamente. Así lo dieron a conocer El Debate y Grupo Fórmula. #Mancera #aparición