Andábamos muy de madrugada el buen Erik y su servidor, vagando las calles de la plaza grande del pueblo, porque además de darle a las letras, le rasco a la guitarra. Entonces, la crisis y la re-modelación en vísperas de elecciones, provocaron que el negocio muriera. Además, son cada vez más recurrentes las serenatas con las bocinas del carro a punto de tronar, que una guitarra [VIDEO]; las fábricas automotrices no encuentran aún la fórmula para que sus equipos de audio reciban amablemente semejantes trompetazos.

Pregonando las penas

Una hora y todo tranquilo como pregona el viejo noctambulo. Después de media hora más en el frío y con las calles desiertas, decidimos por fin guardarnos.

Primero nos regañamos por que a juicio del otro, el uno estaba dejando de hacer algo para estar bien; las deudas y las preocupaciones nos tienen constantemente en vela. Así pasamos cerca de dos horas, lamentando el pasado y orando al futuro. Después trazamos planes y estrategias de acción, estrategias discursivas que nos dieran prórrogas, nuevas oportunidades o tranquilidad simplemente.

Cuando la noche se hizo vieja, estábamos de nuevo en la calle, con las sirenas de las patrullas en cada cuadra, vigilando la cola de los perros en algún basurero. Volvimos y fue el turno de la cafetera, compartimos una taza de americano y pasamos la noche hablando de mujeres, familia [VIDEO], de otros amigos y de otros tiempos donde fuimos valientes e idiotas en paradójica sincronía. Los silencios fueron pocos, llenamos cada instante con recuerdos que de a poco re-dibujaron el presente, un aspecto esperanzador que luce bien cuando todos duermen.

La mañana estaba ahí. La calle de azul matinal y el sol temeroso entre las nubes pardas, matizaban las luces del semáforo contra el asfalto. Nos despedimos esperando mejor suerte más tarde cuando los enamorados llenaran las calles de 14 de febrero. Nos marchamos renovados, ligeros en alma después de usar la espalda del otro para jalar aire sin recibir misericordia, solo silencio, silencio amigo, silencio en tregua.

El mejor amor

Este día nos llenamos de clichés, gente que llena la ventana del enamorado con regalos costosos, gente que detesta el día por ser un vástago mas del capitalismo, otros mas que seguramente llevan en el corazón el duelo de ser bateados o abandonados por el que creían el amor de su vida y otros que mas tarde, quizá a la hora que esto se publique, le pasara. Se vive de este día en cualquier sentido, sin poner atención a el único amor que quizá sea el más auténtico que esta vida pueda entregar: el cariño de un amigo. Aquel que no tiene obligación de sangre, de pertenencia ni tiempo. #14Febrero #AmorAmigo #AmigosDe14DeFebrero