Apenas ha pasado una semana y tres días desde que las calles se llenaron de mujeres reclamando los derechos que se les tendrían que haber sido concedidos desde un principio por el simple hecho de ser seres humanos: sueldos equitativos, a no ser violadas, a no ser acosadas, a no sentir miedo al caminar por las calles, a que dejen de suceder las desapariciones forzadas, a prestar atención a los feminicidios y que la maternidad sea más una opción que una obligación, entre otros.

Con música, con carteles, con frases, cientos de mujeres de diferente procedencia se unieron esa fecha para marchar exigiendo sus derechos a lo largo de Paseo de la Reforma.

De dos candidatas independientes solo queda una, Margarita Zavala [VIDEO], cuyo nombre es más recordado por ser la sombra de su esposo (que fue presidente de la República un sexenio anterior) que por las propuestas que ofrece.

Varios medios incluso, se dieron a la tarea de pedir a la gente que no feliciten, que conmemoren. Y muchos parecían entender el mensaje. Por todo Internet se mostró simpatía por parte de los usuarios a las manifestantes y gran parte del país parecía estar consciente de la situación que hoy aqueja nuestro país.

Olvidamos muy rápido en cuanto caduca la noticia

Han pasado once días desde la marcha feminista y México aún se niega a escuchar. No parece haber cambiado mucho, sinceramente. Seguimos teniendo las divisiones de género en el Metro con sus vagones rositas, así que si una mujer 'sale de su zona de confort' se toma cierto consenso sobre acosarlas porque "no estaban en su lugar". En su jaula, vamos.

El ámbito profesional tampoco ha alterado sus política de interacción social. Tan sólo hoy, fui testigo de como mis compañeros sólo se hablaban entre ellos, sin tomar en cuenta que yo estaba ahí, que tenía propuestas, que tenía algo que decir.

Un efecto similar a mandar tu auto a reparar, y aunque tú domines completamente el tema, el mecánico sólo se va a dirigir a tu novio, tu amigo, tu padre o el hombre que te esté acompañando.

De la UNAM, mejor ni hablamos. Tras lo sucedido en CCH Vallejo, el rector Enrique Graue decidió deslindarse del problema evitando la comunicación con los padres de la víctima de abuso. El responsable quedó libre, la víctima fue criminalizada [VIDEO] por el mismo colegio porque creían que presentaba "altos índices de alcohol". Se habló hasta del promedio de la víctima en una junta que tuvieron algunos académicos. Algo similar al caso de Lesvy Berlín Rivera Osorio, cuyo cuerpo fue hallado en una caseta telefónica en la Facultad de Ingeniería, cuando la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México señaló que "debía materias", asunto que no tenía absolutamente nada que ver con el homicidio.

El Feminicidio ha tenido muchos nombres, todos ellos criminalizados. La educación que ha recibido la sociedad en es tan arraigada a la cultura sexista que dificulta la tarea de lograr algo parecido a la equidad.

La mejor forma de ignorar el problema es haciendo creer que ya se solucionó.

Esto es por los que creen que ya no necesitamos del Feminismo: "Pero si las cosas están bastante bien para las mujeres, ¿de qué tanto se quejan?".