Hace unos pocos días lo vimos pronunciarse sobre las declaraciones amenazantes del presidente de los Estados Unidos de América, con un tono firme, una prosa contundente y una postura firme sobre el sentir de los mexicanos, por fin vimos a un presidente sobrio y contundente, asesorado correctamente y actuando en forma adecuada. ¡Bravo señor presidente! pero, ¿en dónde estaba señor presidente?

¿En dónde estaba señor presidente? Cuando ocurrió el hecho trágico de la desaparición de 43 jóvenes en Ayotzinapa, en eventos por demás enrarecidos, dónde estaba mientras los padres reclamaban acción y respuestas concretas, cuando una nación lo esperaba para aclarar dicho tema ¿en dónde estaba usted señor presidente?

¿En dónde estaba? cuando un grupo de periodistas hicieron pública la historia de su #Casa Blanca, dónde estaba cuando despidieron a Carmen Aristegui de forma injusta solo por hacer su trabajo, en dónde estaba cuando derivado de esos acontecimientos, su esposa tuvo que colocarse frente a la cámara sin estar encarnando otro papel más que el de primera dama, dónde estaba cuando ella le hablaba a los mexicanos y tras cada palabra se separaban ustedes más y exhibiendo que ni siquiera pudieron salir y afrontar ese problema juntos, como pareja.

¿En dónde estaba? cuando miles de mexicanos padecían los altos costos de la gasolina, cuando era insostenible una situación y la molestia del pueblo se manifestaba en descontento y desengaño por las promesas incumplidas de que ya no habría #Gasolinazos, en dónde estaba ese presidente serio, contundente, que afronta los problemas de frente y con convicción.

¿En dónde estaba señor presidente? cuando se escapó el Joaquín “Chapo” Guzmán y tras una campaña mediática y un despliegue de esfuerzos se logró la recaptura del capo pero ese triunfo de su administración se ve opacado cuando el gobierno que usted encabeza dobló las manos ante el requerimiento de Los Estados Unidos para juzgar y mantener en prisión a Guzmán Loera, dejando a flote la incapacidad del gobierno mexicano para mantener al encerrado a un mexicano que debería ser juzgado en su país, más allá de la gravedad de sus crímenes.

¿En dónde estaba señor presidente? ante el reclamo social para esclarecer los casos de #Tlatlaya, Apatzingán y Ecuandureo, en dónde se encontraba usted cuando se hicieron públicas las constantes recomendaciones de la CNDH en cuestión de derechos humanos ante las matanzas de periodistas [VIDEO], las incontables desapariciones y un gobierno que no acepta las críticas y justifica a cualquier precio sus falencias. En dónde estaba esa faceta de presidente contundente pero conciliador, capaz de lograr sumar a su causa a los rivales políticos y a la opinión pública.

¿En dónde estaba señor presidente? cuando el escándalo Odebrecht alcanzó a una de las industrias punta de lanza de su gobierno Pemex, en dónde se encontraba usted cuando en otros países manchados por este escándalo de corrupción se han tomado medidas, si se pretende juzgar a los implicados sin importar su rango o poder político, pero no en México, aquí no pasa nada y seguirá sin pasar nada, pero ante eso hay un hueco que los mexicanos ya no nos sorprende pero no por eso deja de indignar.

¿En dónde estaba señor presidente? Tal parece que le tomó solo 5 años y cuatro meses para salir y demostrar que puede convencer, y crear consensos, que puede afrontar de forma correcta los problemas y las amenazas al país. Porque más allá de las numerosas fallas en los discurso, más allá de su mucha o poca cultura, de su afición o no a la lectura, de los plagios o descuidos en su citas de la tesis, fue la incapacidad de demostrar que podía con la investidura presidencial, que podía pasar a la historia, como era su deseo, como ese estadista que cambió para bien el rumbo del país, fueron eses grandes temas y esas grandes fallas que afectaron y golpearon la calidad de vida y la seguridad de las personas.

¿En dónde estaba señor presidente? Tal vez ese gesto de esconderse en los baños de la Ibero, cuando había problemas y había que tomar decisiones para afrontarlos, quizá eso fue el más claro botón de muestra de lo que sería y fue su gobierno.