Miedosos algunos llegaron al festival Ceremonia, con la esperanza de que no se cancelara por las ráfagas de viento como el año pasado. El Foro Pegasso abrió sus puertas y todo parecía estar en orden.

Las asistentes, se notaba por sus atuendos, pasaron horas frente al espejo. El festival fue la oportunidad para lucir croptops, shorts, coronas de flores y tatuajes brillosos temporales.

Entre las opciones de entretenimiento, además de la música, había ruedas de la fortuna y hasta un tipo de salón de belleza en el que hacían trenzas a hombres y mujeres. Al extremo del Foro Pegasso se ocultaba un domo, en el que se presentaron artistas LGBT en el escenario Traición.

En el escenario principal, una de las bandas más aplaudidas fue Bomba Estéreo.

Antes de que iniciaran los estelares algunos aprovecharon para comprar hamburguesas o una cerveza. "Te amo", gritaba el público cuando se encendieron las luces del escenario principal y caminó en él la cantante estadounidense #St Vincent.

En los sintetizadores apareció el integrante de Hello Seahorse. Al igual que el baterista, portaban una máscara beige que les cubría la cara al estilo futurista y vestían un traje del mismo color. En el bajo, una chica de rasgos asiáticos se posó a un lado de St Vincent.

La música empezó a sonar, temas como Sugarboy y Los Ageless abrieron el show, entre luces azules y burbujas que el público lanzaba desde una pistola de jabón, todos saltaban y captaban el momento con sus teléfonos celulares.

Del lado derecho del escenario el olor a vómito no se ocultó con disimulo.

Las gargantas y narices de los presentes mostraron molestias y aunque algunos estaban hasta adelante para ver a la rockera, se movieron de lugar.

Durante una hora la cantante sonó tan clara como si estuvieran reproduciendo el disco. Movía la cabeza de un lado a otro y aprovechó para intercambiar de guitarras entre cada canción.

"México es un país muy bonito", intentó decir en español, aunque fueron muy pocos los que le entendieron. Por su parte, el clima hizo de las suyas y la temperatura cada vez bajaba más.

Con brincos, luces y porros de marihuana los fanáticos disfrutaron de Masseduction y Fear the future.

Algunos no desaprovecharon el momento para molestar al prójimo y aventaron los vasos con cerveza en el aire. St Vincent se despidió con Prince Johnny y la energía que transmitió durante su presentación en vivo es algo que le deben aprender muchos músicos a la hora de estar en un escenario.

Aunque todo el diseño de iluminación y producción se hizo con base en lo que Beck pidió, St Vincent brilló como un estrella aunque no se activaron todas las luces.

Güero

Minutos más tarde del show de la rockera, apareció Beck con un atuendo totalmente negro. Pese a que los años han pasado, y no en vano, saltó y prendió a muchos asistentes. La mayoría solo lo esperaba a él y se levantaron del pasto luego de tanto aguardar.

Por el frío, algunos treintones se refugiaron en las carpas. Otros prefirieron el calor humano de la multitud. Al caer la noche, las luces color rosa estuvieron en todo su esplendor.

Cantaron al ritmo de Güero, el noveno álbum de estudio del cantante. A lo lejos solo se observaban luces y luces, una de las pocas peticiones para que el artista se presentara en Toluca.

Desde horas antes de la presentación, mientras Bomba Estéreo sonaba, Beck subió a las espaldas del escenario para asegurarse que todos los detalles estuvieran bien. Parece que es tan perfeccionista con su sonido, y al igual que St Vincent, llevó su propio equipo de audio.

Si bien parecía complicado superar las expectativas de hace un año con la presentación de Björk, Beck y St Vincent supieron cómo hacerlo.

#Ceremonia18