Después del primer debate presidencial, los memes, símbolo de la participación ciudadana, o de la ignorancia consumada, aun no lo sabemos, dejó algunas consecuencias positivas y negativas. Consecuencias que, como en el caso del candidato independiente Jaime Rodríguez el ‘Bronco’, conectó con un púbico que pareciera el rumbo del país le importa muy poco. Por desgracia, y esto ya no es culpa del ex gobernador de NL, la cosa no para ahí, ya que con su arrebatada personalidad, y algunos ingredientes más, sacan a relucir una de las personalidades más peligrosas y mejor camufladas del pueblo mexicano.

Lo que mal comienza...

Una vez aprobada la sospechosa candidatura del regiomontano, este ha hecho de su camino a la presidencia de la república un carnaval (por si a la situación le hiciera falta un poco más).

Sin embargo, la puntada que lo puso definitivamente en el mapa, aunque no en contienda real, fue su declaración en el debate presidencial, donde aseguro sin enfado que le cortaría las manos, literalmente, a todo aquel que robaran en el país. Y, aunque a muchos esta declaración hizo reír, no es algo que deba ser tomado a la ligera, toda vez que el señor representa una figura de poder y autoridad, y esto puede o pudo ser tomado como una invitación legitima para hacer justicia por propia cuenta, sin importar tampoco el color que apoyes. Alarmante.

Mal continua...

Desgraciadamente, esta voz tan arraigada en cada ciudad y colonia del país, no tiene merma. Y, como ya se dijo, siempre es alimentada, como si la llama de un incendio se tratara, por distintos factores. Ejemplo de ello, la reprobable y contraproducente entrevista del ‘macho norteño’ el día de ayer en tercer grado, programa de entrevistas del grupo Televisa [VIDEO] para con los candidatos presidenciales.

De nuevo las redes explotaron, y de nuevo, la víctima o el ganón, fue el presidenciable independiente. Por un lado, la gente reprobando la conducta de los presentadores liderados por Joaquín López Dóriga [VIDEO], y por otro el mensaje peligroso de un candidato que con insultos gana puntos de aceptación, que aunque claramente no lo harán ganar, restan al ya de por si maltratado, juicio del mexicano.

En una entrevista llena de descalificaciones y menos precios, el ‘Bronco’ respondió de la misma forma: si alguien ponía en duda su candidatura, el señor ponía en duda la trayectoria periodística de quien lo imputaba. Risa para todos, y enojo del televidente, por qué, en la “televisora del infierno” se le estaba tirando con todo al casi santo Jaime Rodríguez.

Disparates como cortarle las manos a criminales es tan atropellado con cortarle los genitales a una mujer en medio oriente por que fue infiel, aunque haya también, de este lado alguien que crea que esto segundo es algo positivo. El caso, que los conductores, en legítimo ejercicio de su labor, lograron agazapar al candidato provocado que como boxeador desvencijado reaccionara con la misma violencia.

Lo peligroso del caso es que, las redes sociales, siempre faltas de criterio acudieron al llamado del contendiente equino para apoyarlo y darle el tinte de victima que al pueblo tanto le llama la atención.

Pero no, el asunto es otro. Es necesario dimensionar correctamente los disparates del sujeto, y hay que provocar que del mismo modo responsa al irresponsable llamado que hace a la violencia en un país donde se cree que justicia es quemar vivo a un sujeto que tentativamente (nada, nunca, se sabe de cierto al calor de los empujones) robó una tienda. Inhumanos y estúpidos capítulos.

Y mal acaba...

De cualquier forma, el caso de Jaime Rodríguez, podría ser ignorado y no darle más pantalla (uno de sus principales objetivos) en su inútil contienda a la presidencia. Sin embargo, merece la pena señalarlo por que, si, hay un cumulo que aunque no lo lleve a la presidencia, da voz y representa a una sección del país igual de peligrosa; que tiene ese arcaísmo medieval que entiende como positivo a la violencia por encima del dialogo y el raciocinio.

Debemos pues, estar al pendiente, ya que mientras los reflectores los tienen otros, los que están en a la sombra aprovechan para cometer tropelías, y gestar, de poco, estupideces nacionales. Recordemos, el hecho de que todos rían, no significa que el chiste sea correcto.