No, queridos, no se trata de "apoyar a nuestro candidato en las buenas y en las malas" (una vez que gane), eso déjenlo para un juego como el futbol. El futuro de un país no lo es. Se trata de decidir y luego exigir como ciudadanos. Ayer más del 60 por ciento de los mexicanos salieron a votar y a castigar al PRIAN con el voto útil.

Y es que, como lo escribió hoy Denise Dresser: no tenemos miedo de convertirnos en Venezuela sino de seguir siendo el mismo México. Yo, Mitzi, tengo miedo de caminar de mi casa al Metrobús por la tarde, aunque solamente esté a cinco cuadras. La semana pasada asaltaron a mi hermana y desde hace dos sexenios no pavimentan mi colonia.

Ha ganado la ciudadanía y la transparencia por primera vez. Ganó la alternancia, pero sobre todo, la esperanza de recuperar al país. Hoy siento la energía de los mexicanos que salieron desde temprano para formarse a votar, de todos los que celebraron en El Zócalo.

De momento reflexionemos sobre los ciudadanos que somos. Hagamos el cambio con cosas simples como respetar una Ley Seca y levantar la basura de las calles. México despertó, ahora espero que no se duerma para exigir resultados y estar al tanto los próximos seis años. En los procesos electorales que he participado, puedo decir que la apatía se convirtió en un voto y organización para "sacar al padre, sacar al PRI".