La congestión vial es uno de los principales problemas a los que se enfrentan las grandes ciudades del mundo. El tiempo que pasan las personas en desplazarse se ha incrementado considerablemente en los últimos diez años, pasando del 15% al 30% en las principales urbes. Las ciudades mexicanas, no son la excepción. De hecho, la capital mexicana se posiciona como una de las ciudades con más congestionamientos de tráfico del mundo. Concretamente, en la Ciudad de México se registran 227 horas de embotellamientos por año.

Anuncios
Anuncios

Este tiempo valioso que pierden los ciudadanos a causa del tráfico, equivale aproximadamente a 9 días al año. Por ello, resulta indispensable poner en práctica un nuevo modelo de movilidad, basado en el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, para modernizar el sistema de transporte público masivo.

La necesidad de un nuevo modelo de movilidad

Si hay algo que necesitan las ciudades mexicanas, es sin duda, un nuevo modelo de movilidad. La calidad del servicio de transporte condiciona la productividad económica de una ciudad, como así también el acceso de los ciudadanos a los servicios básicos, como la salud y la educación. Tal como lo menciona el Observatorio de Movilidad Urbana para América Latina, el sistema de transporte urbano masivo representa una gran oportunidad para alcanzar mejores niveles de inclusión de los ciudadanos.

Aunque para ello, es necesario contar con una planificación integral, en la que se combinen los esfuerzos de actores estratégicos e intervengan diferentes instituciones públicas y privadas.

El esfuerzo conjunto entre el sector privado y público es clave a la hora de abordar la problemática vial. Este tipo de alianzas son necesarias para fortalecer los sistemas de transportes. Empresas como RATP Smart Systems, juegan un papel importante en el desarrollo de la movilidad no solo en México, sino también en América Latina.

Anuncios

Esta compañía francesa, se especializa en el campo de los sistemas inteligentes de movilidad y trabaja junto a las autoridades locales, operadores y concesionarios, para mejorar el acceso al transporte público. Gracias a su experiencia en la gestión de boletos en la región parisina, donde administra el sistema de recaudo, RATP Smart Systems se ha convertido en uno de los líderes en el sector de los sistemas de transporte inteligente en Francia. Es justamente su conocimiento acerca de la gestión de sistemas de autobuses y su empeño en modernizar los servicios para así mejorar la experiencia de los usuarios, el que la empresa ha plasmado en cada uno de los contratos que ha obtenido en México, Colombia, Ecuador, República Dominicana y Chile.

Precisamente en México, RATP Smart Systems ha estado a cargo de la realización de estudios y análisis sobre la red existente del Autobús de Tránsito Rápido (BRT) en Acapulco con el objetivo de mejorar el sistema ya existente. Este sistema de transporte innovador que ya ha dado grandes resultados en Buenos Aires y Río de Janeiro se destaca justamente por su eficiencia y calidad, como así también por su flexibilidad y su bajo costo. Sin olvidar que también, presenta grandes beneficios en términos ambientales.

Anuncios

El uso de las nuevas tecnologías

El mejoramiento del transporte masivo, a través del desarrollo de infraestructura física como el BRT, es una de las soluciones al problema de la congestión vial. Sin embargo, la complejidad que reviste este asunto requiere de diferentes estrategias que deben desplegarse en conjunto. Las posibilidades de infraestructura, complementadas con el uso de las nuevas tecnologías, se presentan como una respuesta eficaz a la hora de mejorar la movilidad en una ciudad.

Anuncios

Las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones, pueden ser la solución que las ciudades mexicanas necesitan. El uso de estas herramientas permitiría aumentar la competitividad, la eficiencia y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Aplicadas a los sistemas de transporte, las nuevas tecnologías permitirían, por ejemplo, monitorear y controlar los flujos de vehículos, incorporar señales de tráfico inteligentes, proveer información sobre el estado de los transportes en tiempo real, entre otras. Según las estimaciones del McKinsey Global Institute, de aquí a 2025, la aplicación de tecnologías en las ciudades permitiría disminuir en un 20% el tiempo de desplazamiento a causa del tráfico.

La aplicación de tecnologías inteligentes aportaría grandes beneficios. Pero aún faltan políticas públicas integrales, que alienten el uso de estas herramientas y que se orienten hacia el mejoramiento del transporte público. Los usuarios destinan cada vez más dinero a desplazarse y aún así, no ven las mejoras. Según el Inegi, el 17% de los ingresos de un mexicano promedio, están destinados al transporte. Pese a que el 55% de los mexicanos utiliza el transporte público para desplazarse, todavía no existe una política de movilidad concreta.

El mal desempeño de las ciudades mexicanas en lo que respecta la movilidad, es un reflejo de la inexistencia de políticas y leyes efectivas. La falta de programas y estrategias también queda plasmada en el número de accidentes viales que se registran a diario en el país. Es por ello, que el sistema de transporte público requiere de una articulación y de un tratamiento urgente. La única manera de revertir esta situación es priorizando e incluyendo a la movilidad en la agenda política.

Haz clic para leer más