El acelerado crecimiento de la pobreza, especialmente en Centroamérica, impulsó el elevado incremento de la migración hacia las naciones norteamericanas de México, Estados Unidos y Canadá, con la finalidad de demostrarle al mundo las precarias condiciones de vida en sus países de origen, en los cuales reina el desempleo, la inseguridad ciudadana, la falta de asistencia médica, las debilidades en la educación y la insuficiencia alimentaria.

El alza desmedida de los distintos grupos de migrantes, que viajaron durante el 2019 con destino hacia Norteamérica, trajo lamentables consecuencias para muchas de estas familias, tales como la pérdida de vidas, debido al ahogamiento en ríos fronterizos entre México y Estados Unidos, accidentes viales, secuestros, enfermedades mortales como la deshidratación severa, entre otros hechos, resultado de las largas jornadas viajeras.

Ante esta difícil realidad, los Gobiernos y algunas instituciones de derechos humanos intervinieron para ofrecer ayuda al elevado volumen de inmigrantes, quienes se congregaron en su mayoría en territorio mexicano, convirtiéndose en una nueva responsabilidad para el Gobierno del presidente López Obrador.

Los requerimientos de los migrantes fueron atendidos favorablemente por las instituciones gubernamentales mexicanas ofreciéndoles asistencia alimenticia, sanitaria, alojamiento y asesoría legal para ayudarlos a radicarse legalmente para trabajar en México, orientarlos hacia el regreso a sus naciones de origen y, bajo la fuerte presión del Gobierno de Trump, a desistir de sus planes de arribar a territorio estadounidense.

Mexicanos rechazaron el aumento del volumen de migrantes en su territorio

El pueblo de México también fue protagonista del aumento migratorio registrado en 2019, en más de una ocasión los ciudadanos expresaron sus descontento, en relación al colapso que se evidenció en muchas carreteras mexicanas, plazas, parques y otros lugares públicos; por este motivo exigieron al Gobierno un mayor control sobre la migración y demandaron más atención hacia los mexicanos, que enfrentan precarias condiciones de vida.

Mientras tanto, el Gobierno de México estableció acuerdos con algunos países centroamericanos para cooperar en el mejoramiento de las condiciones de vida en estos países. Diversos planes de apoyo se concentran en el área agrícola, con la finalidad de intercambiar tecnología y respaldar el sector agrario en naciones como El Salvador.

La pérdida de cultivos es una de las causas que produjo el aumento del flujo migratorio en 2019

Algunas naciones centroamericanas han considerado que el aumento de las migraciones se debe fundamentalmente a la gran pérdida registrada este año en los sembradíos, debido a la propagación de plagas, que han debilitado la rentabilidad de los cultivos y han dejado a miles de familias campesinas sin sustento económico.

Las expectativas continúan para muchos migrantes que aún permanecen en México, en espera de solucionar su condición migratoria. Algunos alegan que continúan sin empleo, por ahora muchos hombres, mujeres, niños y ancianos siguen albergados en estaciones migratorias, debido a las dificultades económicas que les impide el retorno seguro hacia sus naciones.

Mientras tanto, los Gobiernos Norteamericanos y de Centroamérica trabajan conjuntamente para revertir la tendencia migratoria registrada en el 2019, tiempo durante el cual mucha gente sufrió y sigue padeciendo durante la búsqueda de mejores condiciones de vida.

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