El ciclo de la vida supone la repetición regular de los mismos fenómenos basados en la reproducción humana, la cual se asegura mediante la unión genética de la mujer y el hombre, dentro de una institución: la familia. Ciertamente, es a nivel de la vida familiar, donde ocurre la sucesión de generaciones y que evocan muchos años.

Algunos estudios científicos demuestran que los seres humanos no procrean su propio tipo. La recombinación genética de las características hereditarias transmitidas por los padres, culmina en una fórmula completamente original, que no es la suma de dos mitades, sino un individuo totalmente nuevo, pero invocando algunas semejanzas físicas, especialmente las que se descubren de forma inmediata.

Sin embargo, es frecuente observar que los hijos adoptivos terminan pareciéndose a sus padres adoptivos, y que tienen las mismas expresiones, debido posiblemente a una identificación motora que se revela en la manera de hacer los mismos gestos, al igual que reflejan las mismas emociones por los movimientos de la cara.

Por otra parte, cada ciclo de la vida no se presenta sino una sola vez. No se pasa de nuevo del lugar del abuelo o bisabuelo al del tío. La institución familiar es el lugar de la defensa más activo contra esta necesidad de la condición humana con el culto de los antepasados, tal como se conoce en diferentes civilizaciones y, al menos, del cuidado de su recuerdo, tal como se conserva en los mitos familiares, frecuentemente por medio de objetos de la vida diaria e incluso por documentos escritos o retratos.

Algunos ritos sociales de la reproducción

Igualmente, los expertos señalan que las convenciones sociales proporcionan el medio más acabado de la ilusión del regreso del antepasado, a través de nombres. En muchísimas culturas se ha convertido en un ritual y es casi obligatorio, la repetición del nombre del abuelo en el nieto, o del padre en el hijo.

Si no hay un verdadero ciclo de vida para el individuo, en cambio existe un auténtico ciclo de vida para la familia considerada en el plano de la duración, es decir, la descendencia. Mientras, en materia de Psicología, la persona es su mismo heredero. La personalidad se determina muy pronto en la vida y se modifica poco, a pesar del transcurrir de los años; pero son las diferentes circunstancias de vida las que moldean el pensamiento y el comportamiento humano.

Aportes de las antiguas civilizaciones en la reproducción humana

En la reproducción humana también intervienen factores como los aportes de las civilizaciones antiguas, especialmente en el uso de la medicina natural y rudimentaria, que permitió la conservación de la especie humana, pese a las inclemencias que debieron soportar las generaciones de esa época, por los pocos avances de las investigaciones médicas y científicas.

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