Los disturbios que se registraron esta semana en el río Suchiate reflejan la desesperación de la gente de Centroamérica, debido a las precarias condiciones de vida que enfrentan, específicamente en El Salvador, Guatemala y Honduras, donde la población tiene un ingreso promedio diario de 1.9 $ y no les alcanza para comer.

El año 2019 se caracterizó por el aumento desmedido de la inmigración hacia Norteamérica. Los Gobiernos centroamericanos prometieron comenzar a ejecutar programas para: aumentar el empleo, fortalecer los salarios, controlar la inseguridad ciudadana, mejorar el rendimiento de los cultivos, atender el déficit habitacional y apoyar la educación; con la finalidad de evitar que la gente emigre hacia Norteamérica y frenar el flujo migratorio hacia México, Estados Unidos y Canadá.

Nada de eso se cumplió.

Debido a la ineficacia de los Gobierno de los países del Triángulo Norte para mejorar las condiciones de vida de los Centroamericanos, desde diciembre de 2019 se comenzó a organizar la primera caravana del 2020, la cual partió desde San Pedro Sula, el pasado 15 de enero y esta semana arribó a la línea fronteriza entre Guatemala y México, que bordea el río Suchiate.

Los migrantes lograron ingresar a México, pese a represión militar en la frontera sur

La primera caravana de migrantes centroamericanos del año 2020 estuvo conformada por, al menos, 3 mil 500 personas.

Esta cantidad de gente representa un aumento, considerando que algunas caravanas del 2019 solo llegaron a 2 mil. De estos 5 mil solicitantes de asilo, solamente 800 arribaron a la fuerza a México, luego de enfrentar a la Guardia Nacional con palos, piedras y disparos ante la presencia de niños en el río fronterizo Suchiate.

Los 800 centroamericanos que ingresaron al estado de Chiapas fueron recibidos por funcionarios del Instituto Nacional de Migración, INM.

El organismo comenzó a censarlos, registrarlos y organizarlos, pero advirtieron que no se quedarán en México, sino que serán regresados a sus países de origen con la asistencia del Gobierno de México.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard había advertido a los hondureños que organizan las caravanas en San Pedro Sula, que esta vez no se les permitiría ingresar a México. Pero los migrantes hicieron caso omiso a esta prohibición anunciada por las autoridades migratorias del país azteca.

La negativa de México obedece al colapso que se registra en las estaciones migratorias del INM, saturadas por migrantes. Muchos todavía esperan de respuestas gubernamentales en torno a sus solicitudes de asilo político al Gobierno de México, desde el 2019 y aún no han tenido ninguna respuesta.

Muchas familias centroamericanas y migrantes que viajaron solos llevan meses viviendo en los albergues en México, donde reciben insumos básicos para sobrevivir, tales como: alimentación, medicinas, ropas y calzados y un lugar temporal para dormir.

Flujo de migrantes centroamericanos hacia Norteamérica crecerá en 2020

En enero del año 2020 ya comenzó el flujo de una nueva caravana rumbo hacia Norteamérica, lo que refleja que no se ha hecho nada el año pasado por mejorar la grave situación socio-económica de los centroamericanos. El flujo migratorio desde los países del Triángulo Norte hacia México, Canadá y Estados Unidos crecerá en el 2020, convirtiéndose en nuevos desafíos para Trump, López Obrador y Trudeau.

Los migrantes quizá estás cada día más interesados en radicarse en Norteamérica, tras la reciente firma de nuevo acuerdo comercial T-MEC, que promete mejorar significativas en las economías norteamericanas para los próximos años.

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