Para el año 2020 se espera un aumento del número de migrantes que podría arribar a los puestos de control fronterizo de Estados Unidos, lo que implicará grandes esfuerzos para esta nación norteamericana, que durante el 2019 debió lidiar con el cuidado, los arrestos y los procesos legales de miles de familias que solicitaron asilo político en Estados Unidos.

El Gobierno de Donald Trump ha siso insistente en la aplicación de políticas para controlar el incremento del flujo migratorio, entre ellas las fuertes presiones que se ejercieron en el Congreso para obtener financiamiento para el muro fronterizo, la militarización de la frontera común entre México y EEUU, en endurecimiento de las redadas migratorias que se realizaron en varios estados norteamericanos y el establecimiento de acuerdos, como el del “tercer país más seguro”, en naciones del Triángulo Norte para impedir que los migrantes permanezcan en territorio estadounidense.

Sin embargo, a pesar de la aplicación de estas medidas, es muy probable que las estadísticas en torno a la migración del año 2020 vuelvan a incrementarse, porque en muchas naciones centroamericanas los niveles de pobreza siguen creciendo, la ausencia de empleos formales debilita a las familias, aumenta la inseguridad ciudadana y la violencia.

Las caravanas de migrantes marcaron historia en 2019, muchos de estos grupos estuvieron conformados por familias con precarias condiciones económicas. Hombres, mujeres, niños, ancianos y jóvenes embarazadas conformaron estas largas travesías, que en muchos casos culminó en la muerte. Tales casos ocurrieron en el Río Bravo, una región fronteriza que atraviesan estos grupos y que se convirtió en el causante de ahogamientos, debido al aumento de su caudal.

El fenómeno migratorio causó alarma en el Gobierno de México, el cual habilitó varios refugios para apoyar a los grupos de migrantes, proveerles asistencia y en muchos casos se les ofreció visas de trabajo, para ayudarlos a radicarse en el país azteca.

Más de 800 mil casos de solicitudes de asilo esperan respuesta del Gobierno de EEUU

La migración siguió creciendo y el Gobierno de Estados Unidos calcula que hay más de 800 mil casos pendientes de migrantes solicitando asilo, además se necesitan un promedio de 700 días para procesar estos casos. Por otra parte, se estima que a los puestos de control fronterizo llegan al menos 100 mil inmigrantes mensuales, cifra que es bastante elevada.

Para atender esta situación, el Gobierno de Trump calificó esta situación como una “emergencia nacional” y utilizó este escenario para presionar al Congreso y demandar más recursos para la construcción del controversial muro fronterizo, el cual según la opinión de algunos analistas podría reforzar la seguridad, pero no servirá para detener el arribo de migrantes a los puestos de control fronterizo.

Más migrantes podrían sumarse a las caravanas en 2020

Sin embargo, las economías de los países centroamericanos siguen siendo débiles y los ciudadanos enfrentan la violencia de las pandillas, los secuestradores, los narcotraficantes y la violencia callejera que los hace huir de estas naciones.

Muchas familias siguen viviendo en la pobreza extrema, una situación que empeoró el año pasado, como consecuencia de las grandes pérdidas de los sembradíos de maíz y café.

Mientras estos escenarios no mejoren, seguirá el éxodo masivo de migrantes hacia Estados Unidos, pese a los grandes esfuerzos de Trump.

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