La aparición de Víctor Garcés como figura importante de Cruz Azul ha sido una y mil veces más perjudicial, que benéfica para el club de Futbol. El hecho de que él saliera en televisión a decir cuánto era el salario que percibía el entonces director deportivo Ricardo Peláez, provocando el enojo y la posterior renuncia del ex-delantero mexicano, dejó sin duda un hueco difícil de llenar, dentro de la dirección deportiva.

Pero eso aunque horrible y patético, no ha sido lo peor, también fue capaz de decir que la institución no necesitaba a un director deportivo y quien debía tomar ese solo tendría que ser el ejecutor de lo que la directiva encabezada por Guillermo Álvarez decidiera, en pocas palabras, cero autonomía para quien ocupara la vacante.

La llegada de Ordiales a la Máquina

Hablar de Jaime Ordiales como Director Deportivo es referirnos a hombre con mucha experiencia en el puesto, Chivas, América y recientemente Gallos de Querétaro son algunas de las instituciones en las que ha prestado sus servicios haciéndolo de buena manera, la mala noticia para él es que fue contratado cuando la directiva ya había contratado a dos jugadores, al arquero Sebastián Jurado y al ofensivo Pablo Cepellini, el viejo vicio llamado falta de planeación había vuelto.

No llegan más refuerzos

Se le pueden cuestionar muchas cosas al entrenador Robert Dante Siboldi, lo que es una realidad es que su directiva, la que tanto respaldo le brindó cuando llegó a la institución le ha fallado, por no ser capaces de contratar a más jugadores (Salvo Luis Romo) para redondear el plantel y medianamente cubrir las cuantiosas bajas, que tiene el equipo por lesión.

Se habla de que llegará el argentino Lucas Passerini (Ni sus luces), también sonó que ya negociaban por el colombiano Alex Castro (No se concretó nada) e incluso nombres de entrenadores de la talla de Luiz Felipe Scolari y Jorge Sampaoli han estado supuestamente en las órbitas del club (Ambos desmentidos mediante comunicados).

La confianza a su entrenador parece estar intacta.

El semestre se torna obscuro y el campeonato lejano

Cruz Azul actualmente se encuentra como último lugar de la tabla, siendo el único equipo con cero puntos en el torneo, algo que al padre de Billy, Don Guillermo Álvarez Macías haría hervir de rabia. Conforme pasen las jornadas el equipo debe mejorar (Tampoco es muy difícil), se irán incorporando algunos lesionados y en caso de que lleguen más fichajes incorporarlos lo más rápido posible, entonces sí Robert Dante Siboldi no tendrá justificación.

Mientras eso pasa, quienes están en la cancha deben mostrar más sangre e intentar dar un golpe de rebeldía.

No señores, ninguna maldición atormenta a Cruz Azul, no es brujería, no es hechicería la responsable de que la máquina no pueda ser campeona, se llama ambición de poder por parte de su directiva, se llama lucha de poderes entre las más altas esferas de la cementera, los problemas legales de su presidente que hacen que el equipo sea una prioridad de bajo nivel, por eso el abandono terrible a este histórico club de futbol.

La maldición de Cruz Azul es dejar olvidadas las fuerzas básicas, contratar jugadores por el simple hecho de hacerlo, no tener un estadio propio como un equipo de su jerarquía demanda.

Que den gracias que a este equipo lo sostiene la tercer cementera más importante de México y la cooperativa más grande de América Latina, porque este tipo de vicios ya hubieran desaparecido cualquier indicio de que alguna vez Cruz Azul, tuvo equipo de futbol.

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