La difícil situación social y económica de Venezuela comenzó a deteriorarse aún más, a raíz de la crisis sanitaria provocada por la pandemia del Covid-19, como resultado de una nueva devaluación monetaria que desplomó el valor del bolívar, con respecto al dólar y situó la paridad cambiaria en, al menos, 200 mil bolívares soberanos por 1 dólar.

Esta nueva devaluación de la moneda venezolana elevó el precio de los productos de la canasta básica a niveles extremadamente altos, lo cual dificulta a la mayoría de las familias de ingresos bajos y medios el acceso a la compra de alimentos. Solamente las familias venezolanas muy adineradas pueden acceder a la compra de comida y medicinas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, ha revelado en reiteradas oportunidades las grandes debilidades alimenticias que vive la población venezolana, como resultado del vertiginoso aumento de los precios de los alimentos. En Venezuela actualmente hay suficientes alimentos en los anaqueles de los supermercados, sin embargo, los elevados costos de las comidas imposibilitan la compra por parte de la gente.

Aunque el Gobierno ha querido ocultar la realidad de la situación económica de las familias, realmente la situación socioeconómica de esta nación de América del Sur es extremadamente preocupante y muchos venezolanos están padeciendo de desnutrición e inclusive mueren de hambre.

Esta problemática afecta no solamente a los niños, también impacta en los adolescentes, adultos y ancianos.

Precios imposibles para la mayoría de los venezolanos

La falta de ingresos económicos mensuales no solamente imposibilita la compra de alimentos, sino también la adquisición de medicinas, el pago de las consultas médicas y exámenes de salud, la cancelación de los servicios básicos, el mantenimiento de los coches, el pago del alquiler, de los créditos hipotecarios y automovilísticos, la compra de ropa y calzado.

Igualmente, no permite a las familias pagarse unas vacaciones, ni siquiera una vez al año. La situación económica de Venezuela es grave.

Por otra parte, el arribo de la pandemia también la contribuido a desmejorar las empobrecidas condiciones de vida de los venezolanos, porque la gente no puede salir a la calle a trabajar, solamente realizan algunos teletrabajos, básicamente quienes disponen de computador e internet en el hogar.

Debido al confinamiento, otra actividad laboral que se ha hecho común desde el mes de marzo - fecha de inicio del aislamiento en casa - es la reventa de alimentos por las redes sociales, no obstante, los precios siguen siendo elevados e inaccesibles para la mayoría de las familias.

La caída de la economía venezolana será más fuerte al cierre del 2020

Los resultados económicos al cierre del año 2020 para Venezuela podrían ser altamente desalentadores, porque si desde hace varios años, esta nación suramericana viene confrontando graves problemas socio-económicos, los índices de decrecimiento en reducirán más a finales de año; según la opinión de algunos economistas. Los indicadores de desnutrición aumentarán, al igual que la mortalidad por hambre, a todas las edades.

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