Desde los inicios de los famosos blogs, bloggers e influencers han estado proporcionando consejos sobre las rutinas de ejercicio o hacen tutoriales desde cómo hacer la dieta perfecta o cómo obtener el cuerpo perfecto, hasta cómo vestirte a la Moda para cada ocasión. Pero cuando se trata de salud y bienestar, entendido en 360 grados, no se puede dejar de considerar que las redes sociales en general, están llenas de personas influyentes en la Salud que usan una fórmula poco efectiva y que a todas luces requieren de especialización y veracidad.

Los influencers hablan sobre dientas o ejercicios sin estar preparados profesionalmente para dar consejos

El marketing de influencers: diariamente se dedica a recordar a otros usuarios lo importante que es comer bien, hacer la dieta correcta, no olvidar la cantidad suficiente de actividad física, no descuidar ni un segundo la importancia del aspecto estético, etc.

Aquí algunos datos que ofrece la empresa encuestadora mundial Edelman 2018 Trust Barometer, el 60% de las personas confían más que los "expertos técnicos" en temas individuales en compoaración con los difundidos por el Centro para la Seguridad Alimentaria y la nutrición Aplicada que señala que aproximadamente el 29% de los latinos, frente a un promedio europeo del 19%, confía en lo que les dicen en las redes sociales como Instagram o facebook, incluso cuando no es un nuevo producto de venta libre para probar, sino cosas como regímenes dietéticos, planes y rutinas de ejercicios, o incluso estilos de vida.

En ambos casos, estos son porcentajes que asignan responsabilidades significativas a quienes hablan de salud y bienestar en las redes sociales, por cualquier razón y para cualquier propósito que lo hagan.

No es difícil entender que, en este caso y a diferencia de lo que sucede en otros contextos, no hay tantas tendencias de moda en juego o la propensión a comprar un producto de una marca u otra, como la salud, el bienestar o la integridad física de la persona.

No existe alguien que verifique que la información que otorgan los influencers no sea peligrosa para la salud de los usuarios

¿Quién verifica entonces que la información y los consejos brindados por estos influenciadores de la salud son realmente correctos? ¿Y qué hay de esos casos en los que las habilidades y experiencias profesionales los convierten a todos en expertos, excepto a las personas adecuadas para hablar sobre la salud en las redes sociales?

Estas y otras dudas sobre las personas influyentes en la salud parecen completamente legítimas si se considera que confían más en losconsejos encontrados en Google que en su médico general, por ejemplo.

La gente utiliza aplicaciones especiales para verificar su ciclo menstrual o para planear un embarazo, sigue dietas y tarjetas de entrenamiento simplemente inspirándose en las redes sociales, todo esto sin tener en cuenta que los engaños en temas de salud pueden ser muchos en la web, y que no siempre aquellos que publican videos o fotos de dietas y rutinas de ejercicio son realmente personas calificadas o profesionales en la materia para hacerlo.

Los resultados pueden ser perjudiciales al tratar de explorar los efectos de las redes sociales en los usuarios, además del peligro de egoísmo y aislamiento, el espíritu exagerado de competencia o esa dosis excesiva de narcisismo que nos hace literalmente dispuestos a hacer cualquier cosa en nombre de alguien que sufre de sentimientos ególatras.

Además, considerando el resultado que llegas a obtener en tu cuerpo debido a la información encontrada en línea, eso puede llevarte a seguir una dieta baja en calorías porque quieres parecerte, porque quieres vestirte o porque quieres ser como el blogger del momento o tener una dieta basada en mezclas de proteínas que reemplacen las comidas porque lo recomienda un supuesto “entrenador personal” que se autoavala por lucir un cuerpo definido, es decir, pueden llegar a existir un sinnúmero de problemas por seguir los pasos de influencers que no están preparados y que hablan y sugieren hacer más cosas de las que deberían provocando, en muchas ocasiones, más problemas de salud, que ayuda.

¿Hay algún compromiso de las plataformas para revisar las recomendaciones del influenciador de salud?

Las plataformas parecen haberlo entendido cada vez mejor con el tiempo y, formalmente para mantener el medio ambiente sano al que asisten muchos usuarios todos los días y más para protegerse de posibles responsabilidades también en el aspecto legal: han prohibido, como Instagram, anuncios de productos adelgazantes dirigidos a menores, una medida que podría extenderse, entre otras cosas, en algunos casos, a usuarios de todas las edades.

Sin embargo, una cosa es desalentar las acciones que podrían llevar a los usuarios, especialmente si son muy jóvenes, a no aceptarse a sí mismos como son o cuidar otros caminos saludables de naturaleza dudosa y otra cosa, completamente diferente, es tener un control total sobre qué publican los usuarios.

Inspirar para ganar seguidores

Estos influenciadores que tratan de inspirar a los demás para tener seguidores: pueden llegar a ser un problema, sobre todo cuando de la inspiración salen consejos que reemplazan la autoridad moral de los verdaderos doctores o verdaderos profesionales y especialistas. Sin embargo, tal parece que es mejor jugar más en el lado emocional y motivador casi cuando se trata de convencer a los demás de aceptar su cuerpo y no tratar de dar consejos nutricionales, equivocados desde el principio porque no están autorizados para atender las necesidades reales del individuo. El problema, en la actualidad es que carecemos de estándares que autoricen o acrediten la capacidad, credibilidad y autoridad moral de estas personas.

¿Cuál es entonces la solución a esta crisis de veracidad? La respuesta es que se les requiera que cumplan con los criterios aceptados por la comunidad científica para poder dar consejos sobre formas saludables de perder peso

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