La pandemia del coronavirus incide negativamente en la alimentación de los niños y adolescentes que están en etapa de crecimiento. Durante este año 2020, la crisis sanitaria también ha impactado en los ingresos familiares de los hogares, debido a que muchos padres están desempleados o solo realizan trabajos informales temporales.

El año 2020 y el 2021 seguramente dejará estadísticas muy altas de sectores poblacionales con altos niveles desnutrición infantil, mientras muchas comunidades pobres pasarán a formar parte de sectores de pobreza extrema. La situación empeora para las madres con niños y adolescentes, porque no tienen la cantidad de alimentos nutritivos que se requieren a tempranas edades para ayudarlos a crecer saludables.

Alimentos de la cesta básica como leche, arroz, queso, huevos, carnes blancas, cerdo, carnes rojas y leguminosas comenzarán a escasear en las dietas de las familias con poco dinero, mientras la población de clase media también comenzará a sentir efectos negativos económicos mientras dure la pandemia.

Algunos Gobiernos de países centroamericanos y suramericanos han comenzado a comprender la complejidad económica que representa el coronavirus y el peligro que supone para los niños. Los chicos a tempranas edades podrían comenzar a padecer los efectos perjudiciales de la desnutrición. En sus dietas diarias faltan muchos alimentos que necesitan para el desarrollo de los huesos y el cerebro. A estas edades, una buena nutrición es vital para que puedan crecer sanos y tener un adecuado sistema inmunológico.

Para algunas naciones desarrolladas como Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Canadá, España y Suiza, los efectos negativos del coronavirus no afectan a la nutrición infantil, porque cuentan con las fortalezas económicas necesarias para mitigar el impacto de la emergencia sanitaria.

Las ayudas económicas gubernamentales son insuficientes

Por su parte los Gobiernos de países tercermundistas como Chile, Costa Rica, Puerto Rico, Uruguay, El Salvador y Panamá tienen programas de ayuda socio-económica a las familias pobres para ayudarlos a sobrevivir, en medio de la pandemia.

Las ayudas económicas que algunas de estas naciones consisten en la donación de bolsas de comida con alimentos de la cesta básica y la aprobación de algunas bonificaciones mensuales de dinero a los trabajadores activos y jubilados.

Algunas escuelas públicas también han sido acondicionadas como comedores populares, a las cuales los alumnos pueden ir a retirar un plato de comida diario.

El coronavirus deteriora la sana nutrición y la educación de los niños

La pandemia ha dejado este año 2020 a la mayoría de los niños latinoamericanos en condiciones de alta vulnerabilidad, no solamente a nivel nutritivo, sino también en precarias condiciones de higiene porque en muchas comunidades no hay el servicio de agua permanente en las casas. Otro agravante es la pérdida de la escolaridad, debido a que muchos colegios permanecen cerrados y aún se desconoce cuándo podrán ser reabiertos.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!