La celebración de la Navidad durante el 2020 es muy distinta a otros años, especialmente por los difíciles acontecimientos que hemos tenido que enfrentar, como la terrible pandemia de coronavirus que sigue azotando al planeta, los efectos del cambio climático, el desplome de las economías en muchos países y las transformaciones a nivel político, tras la salida de varios presidentes y la llegada de otros.

En medio de este escenario ha sido muy necesaria la unión familiar, lo que ha implicado el refuerzo de los valores tradicionales como reconocer la importancia de compartir y mantenerse unidos.

El confinamiento obligatorio, que originó la pandemia del coronavirus, ha provocado que muchas personas comenzaran a compartir mucho más tiempo con familiares, que antes casi no veían o simplemente nunca compartían juntos.

Los niños comenzaron a compartir muchas más horas con sus padres, quienes por motivos laborales normalmente estaban más horas fuera de casa, mientras ellos permanecían en las escuelas o centros deportivos esperando la llegada de sus padres al hogar. Los ancianos, enfermos y personas discapacitadas, que normalmente se mantienen más tiempo en casa, también tuvieron un año durante el cual sus familiares estuvieron increíblemente mucho más cercanos a ellos.

El 2020, un año que requirió más unión familiar

Las personas comenzaron a reflexionar sobre la importancia de la unión familiar, la necesidad de compartir más amenamente entre los familiares, el respeto hacia los demás y el reconocimiento de la necesidad de estar cerca de las personas que integran la familia. A pesar de las muchas diferencias que pudieran existir, la gente sintió que necesitaba más ayuda y apoyo de los demás durante este año.

Las personas que estás acostumbradas de tener una vida independiente desde el punto de vista financiero, comenzaron a vivir la experiencia de necesitar realmente el apoyo de los demás familiares para enfrentar dificultades como, por ejemplo, el desempleo, la falta de dinero suficiente para pagar el alquiler de un lugar para vivir, como una casa, un departamento o simplemente una habitación.

En este aspecto, el apoyo de la familia se hizo muy necesario, porque mucha gente comenzó a necesitar obligatoriamente la ayuda y la bondad de sus familiares e inclusive del entorno de amigos, siempre y cuando estos fueran lo suficientemente leales.

El 2020 dejó nuevos aprendizajes

Sin duda este año 2020 ha sido absolutamente distinto a los demás, e implicó nuevos aprendizajes y formas de reordenamiento inesperadas e increíblemente nuevas. Estas transformaciones en el modo de vivir continuarán presentándose durante el 2021, por lo cual es necesario mantenerse alerta y no cambiar las nuevas maneras de vivir. La situación mundial ocasionada por la pandemia aún no ha pasado.

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