Los niveles de pobreza crecieron en Estados Unidos durante el año 2020, como resultado de los daños económicos que generó la pandemia de coronavirus y que obligó al cierre de muchas empresas, con la consecuente pérdida de numerosos empleos formales.

Aun cuando existían algunas expectativas positivas, en medio del desolador escenario de fallecidos y contagiados, tras la propagación del COVID-19, muchas han sido las familias de clase media que siguen sufriendo por la pérdida de sus ingresos económicos y aun cuando comenzaron a realizar algunos trabajos informales desde casa, esto no ha sido suficiente para equilibrar sus ganancias mensuales.

La pandemia ha ocasionado que Estados Unidos se convierta en uno de los países con más niveles de pobreza entre las naciones desarrolladas. Otros factores podrían contribuir, a largo plazo, a aumentar este retroceso económico de las familias, como por ejemplo, las dificultades derivadas del acceso a la educación o los problemas raciales, entre otras dificultades sociales.

Los esfuerzos realizados durante el año 2020 para ayudar a las familias a enfrentar la pandemia se concentraron en apoyos a través de bancos de alimentos o los anunciados pagos directos de renta de viviendas. Pero, al parecer, estas iniciativas no han sido suficientes.

La problemática económica ocasionada por el coronavirus ha desmoronado varios sectores de la economía, siendo la industria turística y de entretenimiento la más afectada, aunque algunos políticos estadounidenses no hablen de ello.

Nueva variante del coronavirus podría seguir dañando la economía estadounidense

Los daños económicos podrían seguir incrementándose este año 2021, ante una pandemia que no solo está fuera de control, sino que se intensifica diariamente y más ante la aparición de una nueva variante del coronavirus que, al parecer, es más peligrosa para la salud.

Muchas familias se sienten sin esperanzas.

No es fácil percibir bajos ingresos económicos, producto de empleos informales, ante la existencia de gastos económicos constantes como la compra de alimentos, medicinas, ropa, calzados, pago de servicios de vivienda, pago de la renta o mantenimiento de un automóvil.

La situación también se complica para aquellas familias que tienen altas cargas económicas, como los hogares con niños o jóvenes, ancianos o discapacitados que no tienen muchos niveles de ingresos o cuya protección social es débil.

La pérdida de empleos formales sigue afectando a las familias en EEUU

Estados Unidos registró durante el año 2021 los mayores niveles desempleo, desde la Gran Depresión de 1930 e indiscutiblemente expandió los subsidios gubernamentales por la pandemia con el objeto de ayudar a las familias vulnerables, pero este apoyo debe expandirse porque todavía es insuficiente.

Muchas son las familias que ya estaban golpeadas por los efectos devastadores ocasionados por fenómenos naturales, como los tornados y huracanes, que impactaron en la calidad de vida de varias comunidades en varias regiones de EEUU. El pueblo estadounidense sigue a la expectativa de que sus condiciones mejoren, mientras se instala el próximo Gobierno, que tiene previsto iniciar sus funciones el próximo 20 de enero.

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