El confinamiento ocasionado por el Covid-19 está dejando un efecto positivo en el planeta, gracias a la reducción de la contaminación ambiental a nivel mundial. Las emisiones de CO2 han caído a niveles históricos nunca antes vistos en el último siglo.

La paralización de las actividades comerciales, laborales y académicas en la mayoría de las naciones ha provocado que la gente se mantenga mucho más tiempo en sus casas, lo que ha mantenido solitarias las calles y avenidas de muchísimas comunidades, ciudades y poblados. Ahora, la mayoría de la gente trabaja desde casa y los estudiantes también realizan sus actividades académicas en el hogar, apoyados por el internet.

Esto ha generado que existan menos vuelos aéreos y menos automóviles en las autopistas, carreteras y avenidas, lo que ha contribuido a mejorar la calidad de la atmósfera. En la mayoría de las ciudades ahora hay menos smog e inclusive menos ruido automotor. Igualmente ha descendido el consumo de energía y la NASA ha podido detectar desde el espacio una reducción importante de los gases contaminantes presentes en la atmósfera.

El confinamiento ha provocado un aumento de la fauna en las ciudades

Por otra parte, los sismólogos también han podido notar que el planeta actualmente está vibrando menos. Otro de los fenómenos que más ha llamado la atención es la llegada de animales a las grandes ciudades. El aumento de la presencia de la fauna en las grandes urbes ha sido un privilegio para muchos y un deleite para los fotógrafos.

En la ciudad de Caracas, por ejemplo, se puede observar en estos días un aumento de la presencia de guacamayas volando alegremente entre los edificios. Un fenómeno natural, que antes no existía en la capital de Venezuela.

Las calles de Londres están abarrotadas de patos, los cuales antes vivían y se reproducían en los lagos, ahora se les puede observar con más frecuencia caminando alegremente por la aceras de la capital de Inglaterra.

A igual que en otras regiones inglesas se ha notado un aumento de la presencia de ovejas. Ahora muchos más animales pasean felices en las grandes urbes, sin la presencia de humanos. Esto porque ante la ausencia de personas, los animales han recuperado espacios.

Las aguas de los mares y ríos ahora lucen más limpios

Las aguas de los mares y ríos lucen más cristalinas, básicamente porque hay menos barcos, lanchas, yates o cruceros navegando y se han reducido las emanaciones de desechos tóxicos a los océanos, desde el comienzo de la crisis epidemiológica del Covid-19.

La pandemia de coronavirus ha dejado impactos positivos visibles en el medio ambiente. Existen actualmente importantes mejoras en la calidad del aire y en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, ocasionadas por la desaceleración de la actividad económica, lo que significa un alivio para el sufrimiento del planeta.

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