La pandemia de coronavirus está ocasionando efectos devastadores en las economías de la mayoría de los países de América, Europa y Asia, debido al cierre de numerosas empresas, el desplome de los mercados, el crecimiento del desempleo, las crisis sanitarias y las medidas de confinamiento obligatorio que no les permiten a muchos trabajadores informales salir a la calle a buscar su sustento diario.

Niños y jóvenes padecen los efectos negativos de la pandemia, al no poder asistir a clases

La pandemia tiene un impacto negativo en los niños y jóvenes, porque está afectando su educación. Nunca será lo mismo estudiar con el maestro o profesor en un salón de clases, realizar prácticas de biología, química o física en un laboratorio o recibir clases de educación física que estudiar por internet.

La educación a distancia no es tan buena como mucha gente cree.

Si bien las clases a distancia por medio de la radio, la televisión o el internet son una alternativa académica frente a la pandemia, no resuelven totalmente la necesidad de formación educacional de los niños, ni a nivel de la escuela básica, ni del bachillerado y mucho menos la universidad.

Adicionalmente, los estudios online hacen que se pierda el compartir con los compañeros de clases, ese roce social que es necesario en la formación de los alumnos. Estudiar desde casa tiene varias desventajas.

Por otra parte, en las regiones rurales, campesinas e indígenas existen menos oportunidades de acceder a la educación, porque en la mayoría de estos pueblos, ni hay computadoras, ni hay internet, en las aldeas no existen televisores y si, por casualidad, hay una radio es muy probable que tampoco tenga señal.

Es decir, que estas herramientas para estudiar a distancia no funcionan en las comunidades más vulnerables.

Los incendios, inundaciones y huracanes aumentan la pobreza todos los años

Otro factor que perjudica a muchas naciones y genera más pobreza en la mayoría de los poblados está directamente relacionado con el cambio climático. Los fenómenos climatológicos como las intensas sequías, las poderosas lluvias, los tornados, huracanes, nevadas, tsunamis y los incendios producen anualmente un número significativo de muertos, heridos, destrozos de casas, edificios, carreteras, alumbrado eléctrico, pérdidas materiales de automóviles, enseres domésticos, ganado, cultivos y sembradíos, entre otros.

Pero uno de los efectos más negativos que ocurre, tras la aparición de fenómenos climatológicos es la pérdida de viviendas. Los severos acontecimientos meteorológicos dejan todos los años a mucha gente sin casa, debido principalmente a los derrumbes, deslaves e inundaciones y destrozos que se producen en estas infraestructuras.

Millones de familias en todo el planeta pierden anualmente sus viviendas y enseres domésticos, se quedan damnificados y en la calle.

Además, mucha gente también pierde sus automóviles, los cuales usualmente quedan atrapados o varados bajo las inundaciones, las nevadas o la intensa caída de granizo.

Los pronósticos para el año 2021 no son alentadores para muchas de las familias, porque la pandemia sigue su curso indetenible y según los expertos podría tardar, al menos, unos diez años en controlarse totalmente. La eficacia de las vacunas contra el coronavirus es incierta.

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