Los programas educativos no presenciales se comenzaron a aplicar en diferentes países a comienzos del año pasado, cuando el mortal virus comenzó a propagarse con rapidez, lo que provocó la suspensión de las clases en las aulas. Y México también prohibió que los maestros dieran clases a los alumnos. Esto significa que todas las escuelas de educación pre-escolar, básica, bachillerato, universidades y academias permanezcan actualmente cerradas para evitar más contagios por Covid-19.

Esta situación provocó un impacto psicológico para los estudiantes, los maestros y los padres, quienes debieron recurrir rápidamente a la educación online como una medida de emergencia para que los mexicanos pudieran seguir estudiando, no perdieran tiempo y continuaran con su formación académica y profesional, que tanto necesitan.

Pero para que la gente pudieran continuar sus estudios necesitan herramientas tecnológicas que actualmente son costosas y no están al alcance de los sectores poblacionales más empobrecidos de México. Los estudiantes necesitan computadoras, tablets, teléfonos inteligentes, libros y, especialmente, una conexión estable de internet.

Estos recursos no los tienen los niños y jóvenes de las comunidades pobres, rurales, campesinas, indígenas o de escasos recursos económicos clase baja, porque comprarlos representa una cantidad considerable de dinero.

Niños y jóvenes de las comunidades más pobres de México están sin estudiar

Ante esta compleja realidad, el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador prometió donar de estos recursos tecnológicos a los estudiantes más pobres, una vez que su centro de estudios les realice una evaluación socio-económica para determinar que realmente pertenecen a los sectores económicos más desprotegidos y vulnerables económicamente del país.

Ciertamente, estas ayudas gubernamentales llegaron, pero hasta ahora han sido insuficientes.

A raíz de la pandemia de coronavirus la formación educacional del mexicano se está debilitando, porque se puede observar que muchos niños y jóvenes no están estudiando nada, ya desde hace más de un año. Y muchos comenzaron a trabajar en oficios informales, tras abandonar los estudios a distancia.

La pandemia de Covid-19 se ha seguido expandiendo en todo el planeta, y México no es la excepción. La aparición de nuevas variantes del Covid-19, a raíz de la intensa ola de frío que azota a la mayoría de los países de Europa ha generado más muertes y contagios. Esto implica que en América, especialmente en Estados Unidos los efectos devastadores del coronavirus se seguirán presentando.

México podría enfrentar escasez de profesionales en los próximos años por la pandemia

Por lo tanto, se espera que en, al menos, los próximos años, los mexicanos serán solamente empleados sin estudios, la mayoría serán obreros, albañiles, vendedores. Se puede vaticinar que en los próximos cinco años en México habrá una gran escasez de profesionales. No habrá maestros, médicos, abogados, contadores, ingenieros, periodistas, arquitectos, administradores; entre muchas otras profesiones que, por el camino que vamos, posiblemente desaparecerán del país. La pandemia de coronavirus acabó con la educación en México y, seguramente, en muchas otras naciones. La educación por internet no le llega a todos.

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