Mientras bomberos y grupos de rescate aún se encuentran en el mercado de San Pablito en Tultepec para ayudar a los heridos y recuperar los cuerpos de las personas fallecidas, en México aún no se habla de responsabilidades o investigaciones. El presidente mexicano Enrique Peña Nieto se limitó con un tweet a enviar las condolencias a los familiares de las víctimas. Sin embargo, desde el año 2003 existe un instituto público que se encarga de vigilar, controlar y vigilar la fabricación, distribución y venta de los fuegos pirotécnicos y otros materiales explosivos.

Se llama Instituto Mexiquense de la Pirotecnia y fue fundado precisamente por el Organismo Público Descentralizado de la Secretaria General del Gobierno.

Este ente, según las funciones que describe en la página web, se debería preocupar por la integridad y bienestar de la colectividad, ayudando con capacitación y supervisiones a quienes se dedican al sector de la pirotécnica, para así evitar accidentes y explosiones. Hace algunos meses, el Instituto había dicho que el mercado de Tultepec era uno de los más seguros de América latina. Hoy, en la página web, no hay ninguna referencia a la dramática explosión y sus representantes tampoco han dado declaraciones al respecto.