Otro sacerdote fue asesinado en México. Se llamaba Raúl Quiñones Arellano, tenía 47 años y era párroco de El Barril, una localidad cercana a Zacates. La semana pasada la señora de servicio encontró el cadáver en el suelo. La policía se apresuró a llegar al sitio para confirmar que el padre había sido asesinado [VIDEO] la noche anterior. Sin embargo, los últimos informes de la Fiscalía excluyen el homicidio. Al parecer Quiñones Arellano murió por un paro respiratorio. Las dudas sobre estas dos versiones diferentes aumentan con el paso de los días.

La Violencia en México está alcanzando niveles alarmantes. Sólo en el mes de enero del 2018 fueron asesinadas 2000 personas.

Las bandas de criminales operan con el apoyo de elementos corruptos en las instituciones publicas. Los poderes públicos son impotentes ante el poder de las mafias. Los más afectados, además de los civiles [VIDEO], son los periodistas, activistas por los derechos humanos y los sacerdotes.

A causa de la situación de peligro que corren, las monjas de la diócesis de Chilpacingo-Chilapa decidieron abandonar el estado de Guerrero, uno de los más violentos del país. Ellas administraban el instituto Morelos, uno de los más antiguos de Chilapa, con 700 alumnos. El miedo de las amenazas y la falta de apoyo por parte de las autoridades las llevó a tomar la dura decisión de dejar el lugar.