Quienes se desempeñan como profesionales de la información y la comunicación en México corren graves peligros. La muerte puede estar a la vuelta de la esquina y las estadísticas lo confirman.

Otro periodista murió por culpa de un disparo en el estado de Tabasco. Se llamaba Juan Carlos Huerta y era un famoso presentador de radio y de televisión. Huerta fue asesinado con una lluvia de proyectiles en plena calle, frente a su casa en Villahermosa, en el estado de Tabasco.

Al momento de su muerte se desempeñaba como conductor de un programa de análisis y profundización de temas locales. Huerta murió el mismo día en el que se recordaba la muerte de otro periodista, Javier Valdez.

Una carrera interrumpida con la muerte

Huerta fue asesinado poco después de salir para su casa, cuando estaba por entrar en su automóvil, una Bmw de color gris. En el momento en el que se disponía a subir, dos autos se acercaron a él y le dispararon, hiriéndolo cuatro veces.

El periodista estaba casado y tenía dos hijos pequeños. Su programa semanal "Panorama sin reservas" era uno de los más seguidos sobre los temas políticos locales en Tabasco. Antes trabajaba en el grupo editorial Acir. Consiguió una concesión radial de la frecuencia 620 AM para trabajar por su cuenta.

El reino de la impunidad

México se confirma así como uno de los países más peligrosos para los periodistas.

Sólo desde el año 2010 han sido asesinados en mano de la criminalidad organizada 75 reporteros. Y hasta ahora en ningún caso se ha identificado a los responsables. La impunidad reina en este fenómeno de violencia que amenaza la libertad de expresión y de información de los mexicanos.

Ningún sospechoso ha sido condenado por un tribunal, a pesar de que las víctimas fueron perseguidas y amenazadas antes de morir, por lo que no faltan las pistas para dar con los responsables.

El Tribunal especial en contra de los crímenes que atentan a la libertad de expresión sostiene que entre el año 2017 y el año 2018 se ejecutaron 16 de los 23 actos de captura emitidos en dos años en contra de presuntos asesinados de periodistas. Cada año hay más de 350 reclamos presentados por periodistas mexicanos. De ellos, más de la mitad dicen ser amenazados, incluso de muerte. Asimismo, hay denuncias de abuso de autoridad, lesiones y daños a la propiedad.

Un triste fenómeno

Según las primeras investigaciones, Huerta no fue víctima de un robo. El gobernador de Tabasco dijo que se trata de un asesinato premeditado que no tiene origen en la criminalidad. Huerta fue asesinado el mismo día que otro periodista, muy popular, cuya muerta tuvo un importante eco internacional: Javier Valdez.

Huerta es la víctima número 75 de un fenómeno que está acabando con los reporteros del país latinoamericano.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos mexicano ha definido esta onda como una triste y verdadera carnicería humana. Antes de Huerta fueron víctimas de la violencia los reporteros Carlos Domínguez, Pamela Montenegro y Leobardo Vázquez, asesinados a principio de año. El número de periodistas muertos está condenado a aumentar, lamentablemente, ya que son muchos quienes siguen comprometidos en desafiar a la criminalidad y luchan en contra del narcotráfico con la palabra como arma.

Según las estadísticas de la Comisión regional, desde el 2010 ha sido asesinado el mayor número de periodistas en el país, un triste record histórico. La zona más vulnerable es el estado Veracruz, cerca del Golfo de México, con 21 asesinatos. Lo siguen Oaxaca, con 15 crímenes, Tamaulipas, en la frontera con Texas con 14, y Guerrero.

Resta el interrogante del por qué no hay hasta el momento ningún proceso o responsable de todos los asesinatos de periodistas, mucho meno una condena de sentencia. México se está confirmando uno de los países más peligrosos y mortales para los periodistas.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más