Pareciera que finalmente el mundo se despertó y se volteará a mirar lo que está pasando en Venezuela. Además del gobierno norteamericano de Donald Trump y la Unión europea, también los medios internacionales se están ocupando de la crisis social y política que atraviesan los venezolanos. Es por ejemplo el caso del semanario inglés The Economist, que ha dedica la cover de la edición de esta semana al caso de Venezuela.

Según la revista, la única vía para restablecer el orden democrático en el País sudamericano es la de la coalición internacional para presionar en las negociaciones entre el gobierno y la oposición. The Economist dice que “en lugar de una segunda Cuba o de una China Tropical, lo que podría pasar en la Venezuela del chavismo es algo mucho peor.

Con una situación de violencia, corrupción e incapacidad, se corre el riesgo de vivir una pesadilla”. Después de analizar la falta de alimentos y medicinas, además de la inflación y el descontento social, la revista sostiene que “todo esto ha hecho molestar a los venezolanos pero debería también lanzar una alerta al mundo entero”. La solución es una transición negociada, con el final del régimen de Maduro y el respeto de la Constitución y del Parlamento venezolano. Sin embargo, el chavismo no da ningún señal de querer dejar el poder.