Como usted muy bien sabe, cada país merece el gobierno que tiene. Entonces, no parece tan descabellado, por grotesco que esto sea, el numerito de las diputadas del partido revolucionario institucional en el Congreso de la Unión, al gritar, eeeee …, ya sabe lo que sigue, y por favor usted, ya no lo diga.

Historia del grito

Desde hace ya algunos meses a la fecha, para la opinión pública mexicana, es tema de controversia el grito homofóbico en los estadios de futbol de nuestro país.

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Cada vez que un portero del equipo contrario (ya sea de manera local o internacional) se dispone a despejar el balón, el público acompaña con la entonación de la letra “e”, elevando el tono y cerrando el grito, al momento que el portero patea el balón, con la palabra “puto”.

Un grito de guerra, sin lugar a duda, como la mayoría de cosas que se desprenden del folclore mexicano, lleno de ingenio. Tristemente, en el ingenio y en el contexto, lleva la condena, ya que más tarde que pronto, los defensores de los derechos de la comunidad LGBTTTIQ, levantaron la voz ante dicho grito que homologaba la condición de una persona con preferencias sexuales diferentes, con los de una persona cobarde o falta de valor.

Este grito surge en el mundial de futbol en Brasil de 2014, por parte de la delegación de compatriotas que se dan cita en las justas mundialistas. Ese grito por supuesto se trasladó a través de los medios de comunicación a tierras mexicanas, y no fue sino hasta que en algún encuentro en Estados Unidos con los partidos moleros alguien levantó la voz para hacer notar este problema social en las canchas.

Al principio, la Federación Mexicana de Futbol no hizo mucho caso, pero cuando la FIFA comenzó a lanzar sanciones [VIDEO] económicas (estando a punto de vetar la cancha del Estadio Azteca) se hizo todo lo posible por acallar las voces machas en las canchas mexicanas.

De las canchas al congreso

Así la historia del grito homófobo, y el análisis abierto que en ese contexto y a mayores escalas masificadas, que pudiesen justificar el arraigo del grito y lo complejo de la consciencia mexicana al insistir en usarlo. Donde no se puede justificar ni tolerar es en el Congreso de la Unión, mucho menos por mujeres diputadas del Partido Revolucionario Institucional, que ante el descontento del posicionamiento de un diputado de cualquiera que sea el otro partido, entonaron el grito segregador. Situación ante la cual, "se pasaron por el arco del triunfo" más de diez normas de conducta que su puesto implica.

Y es que en se supone que en el Congreso de la Unión es uno de los lugares de donde se supone, primero, deberían salir las leyes de convivencia y con ellas, el ejemplo de una ciudadanía con altos valores morales y éticos, y es claro que no fue así.

Además, de que es en ese lugar donde se deben promover iniciativas de ley en las que se busque preservar la inclusión social, no solo de la comunidad LGBTTTIQ. No hemos escuchado el video de la sesión en vivo, pero estamos seguros que tras el grito, hubo risas de los ahí presentes; nada insólito resulta entonces, que los derechos de los grupos minoritarios, cueste tanto que lleguen a buen puerto.

Junto con esto, la reflexión de una representación democrática del pueblo, y con ello una pequeña muestra de la idiosincrasia de un pueblo violeto por omisión. Y es que, está en discusión la violencia de todo tipo hacia las mujeres, producto si de una nueva voz femenina, pero que, en esa voz, lleva aun mucha de la responsabilidad de una equidad inaccesible, precisamente por estos ejemplos. La equidad es responsabilidad de dos, y no se puede bajo el pretexto de defender los derechos propios, o peor un, hacernos los “chistositos” discriminar a un grupo, sea cual sea.

La CONAPRED

Lanzó una exhortación a las diputadas del partido tricolor para evitar estas muestras inaceptables de comportamiento. Ojalá que de primera instancia hubieran recibido una sanción fuerte para que aprendierna, y les doliera en la cartera. Si duda, dejar aunque sea un poquito de esa pretenciosa vida de “lujos” les dolería más, ya que seguros estamos que ninguna de ellas, tomará el diccionario para saber que significa exhortación. Vulgar episodio, por donde se le mire.