Se respira un ambiente de tensión en el país, principalmente entre la clase política mexicana que se "frota las manos" desde la semana pasada, ya que en la Cámara de Diputados, fuera aprobada por una mayoría espeluznantemente, la Ley de Seguridad Interior.

¿Por qué los militares están en las calles?

Con gran sigilo ha sido llevada esta Ley, que promete derramar aún más sangre en el país; sangre que como ya es común será de inocentes. Una Ley que entregue permisos para matar al #Ejército, como si fueran boletos del Metro.

Ante la ineficacia de las fuerzas policiales, municipales, estatales y federales, los militares fueron sacados de sus cuarteles hace ya casi diez años, con el pretexto de proteger a la nación.

Entonces, hay que entender dos cosas, primero, las Fuerzas Armadas están obligadas a permanecer en los cuarteles y disciplinarse en cuanto la situación del país se pacifica. Es decir, que si nadie (una nación extranjera) nos está atacando, no hay motivo aparente para que los militares salgan a las calles. Y, cuando estas lo hacen es por casos extraordinarios, y ese es el segundo punto que sirva como preámbulo de la problemática, las Fuerzas Armadas no salen a las calles para procurar la seguridad de ciudadanos como usted y yo, sino para defender al Estado; a los de arriba.

Toda vez que las fuerzas policiales de los tres niveles se vieron rebasadas por la #delincuencia, las Fuerzas Armadas llevan carta libre en las calles para “defender” sin mirar y atender consecuencia de sus actos atroces; por ejemplo, se acaba de confirmar la participación de seis militar en el secuestro de un empresario en Veracruz, además de las muchas muertes y el pisoteo a los Derechos Humanos en el ejercicio de su labor.

El problema de la #LSI

Lo que la Ley de Seguridad Interior busca es precisamente eso, legitimar los abusos de las Fuerzas Armadas en las calles. Faculta a la milicia a detener a cualquier ciudadano que - a su criterio - representa una amenaza para la seguridad nacional y puede al mismo tiempo presentarlo como culpable, formulando una acusación y con esta pudiendo armar un caso basado meramente en supuestos. Además de ello, la violencia ejercida sobre los manifestantes en el pasado, como una delito evidente, ahora podrá ser legal y estos podrán mitigar la voz del pueblo, que según su juicio ocurra de manera violenta.

Esto por supuesto debería llenarnos de terror, ya que nuestra milicia seguramente no está entre las más competentes en el planeta, toda vez que es bien sabido la fama que tienen nuestros elementos que a la menor provocación, ya sea en una comida de pueblo o en un bar de ficheras sacan armas y golpean civiles en alarde de su limitada capacidad intelectual y profesional.

No queremos imaginar qué sucederá cuando estos mismos sujetos tengan el espaldarazo de la Constitución.

Ni siquiera, mencionar su nula vocación de servicio a la patria, la mayoría llega ahí por las garantías económicas o como última opcion de estabilidad laboral.

Las medidas correctas

Las Fuerzas Armadas deben volver a los cuarteles y junto con ellos, debe nacer la profesionalización de las fuerzas policiales: mejores pagos, garantías y elevar el nivel educacional de los oficiales. El pretexto de que hay que valerse de los elementos que se tengan a la mano, es peligroso. Bajo esa lógica, debemos volarle la cabeza a todo aquel que lleve una barba, porque pudiera ser un terrorista.

Esta Ley por supuesto no es nueva, es una discusión que se tiene en la mesa desde el año pasado, pero poco caso se hizo entre un pueblo que no entiende cómo se puede hacer más daño desde un escritorio, en este caso un curul del Congreso de la nación. Nos toca estar atentos, para que dicho asalto a la libertad del mexicano no se consume.

Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos ya se pronunció en contra de dicha Ley y aunque - en este momento - está en la Cámara de Senadores, aún quedan esperanzas, ya que la opinión pública está levantando la voz, ejerciendo presión para evidenciar las carencia de dicha Ley, donde el gobierno de convierte en el polisón, juez, ejecutor y verdugo. Principalmente, por que viene año electoral y el pueblo va a gritar fuerte. Como siempre, la información sigue siendo nuestra mejor arma. #Leydeseguridadinterior #LSI #NOalaleydeseguridadinterior