Fueron unas tristes navidades para el narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán. Las más duras que ha vivido. El 21 de diciembre sus hijas gemelas Joaquina y Emali lo fueron a visitar al centro de reclusión en el que se encuentra desde hace un año en Estados Unidos. Las acompañó la madre Emma Coronel. También se presentó en la cárcel, días antes, la hermana de “El Chapo”, Bernarda. Sin embargo, las visitas duraron muy pocos minutos y fueron bastantes distantes. Siempre lo acompaña un libro de la Biblia, que tuvo que ser inspeccionado por las autoridades [VIDEO] por más de mes y medio antes de ser entregado a Joaquín Guzmán.

Desde el pasado 19 de enero del 2017, el narcotraficante se encuentra detenido en el Centro Metropolitano de Detenciones de Manhattan, en Nueva York.

Vivir en una cárcel norteamericana fue siempre su peor pesadilla. Y así ocurrió. Ahora Guzmán se encuentra a la espera del juicio que está programado para el próximo mes de abril del 2018.

Según Eduardo Balarezo, abogado del jefe del cartel de Sinaloa, “El Chapo” [VIDEO]no recuerda si un episodio fue real o imaginario, no tiene capacidad de ser cómo fue que ocurrió y tampoco lo logra ubicar en el tiempo. En una entrevista al diario español El País, Balarezo ha dicho que el estado de salud mental de su cliente sigue empeorando, está perdiendo la memoria y tiene frecuentes ataques de pánico, por lo que se recurrirá a darle asistencia psicológica.